Gran Hermano Generación Dorada llegó a su fin este último miércoles 16 de septiembre, con Solange "Sol" Abraham consagrándose como la ganadora de esta edición. El cierre del certamen generó todo tipo de repercusiones, con gente que se mostró conforme con el desarrollo del ciclo y otros que se mostraron sumamente críticos.
Dentro del segundo grupo entra Rodrigo Lussich, quien a través de su cuenta oficial de X hizo un descargo bastante extenso sobre su parecer tanto respecto de la temporada como de su conductor, Santiago Del Moro. "Terminó Gran Hermano y Del Moro está chocho de la vida. Tendría que haber sido político, porque el tipo arma su propio relato, como los gobernantes. La gente pasa hambre y el presidente dice que vamos bárbaro. Gran Hermano Generación Dorada fue un espanto, la conducción de Del Moro fue de sus peores trabajos. ¿La autocrítica no está en tu repertorio?", expuso primeramente.
Rodrigo Lussich destrozó a Gran Hermano y Del Moro
En esa misma línea, aseveró: "Del Moro es de esos casos de estudio: en un país exitista, donde el candidato más votado es el mejor aunque después gobierne como el ojete, como Del Moro hace rating nadie se anima a cuestionarlo. Tinelli, en cambio, si bien tenía una corte de aduladores profesionales y la mitad de la farándula contratada para que no hable mal de él, siempre tuvo críticos filosos y, si bien ha pataleado, se la bancó. Después entró en el ocaso lógico de cualquier carrera y ahora directamente recibe las patadas en el piso. En cambio Del Moro, como es extraterrestre, expande un halo de chupaculismo digno de admiración. La gente que trabaja con él lo ama, aunque en la radio los obliga a trabajar con la luz apagada porque sufre ese ojo chino que tiene Margarita Stolbizer, que también es reptiliana".
Lejos de aflojar, aceleró: "Toda la televisión argentina sabe que es un tipo que no saluda a nadie, que entra al estudio en el momento que empieza el show y se va aturdido por un pasillo con rumbo desconocido, probablemente a la nave nodriza donde duerme a 30 grados bajo cero. Finge amnesia, no ilumina a los críticos, los ignora. Nadie se atreve a cuestionarlo pero entrabas a las redes y la gente pedía que lo saquen a él de Gran Hermano antes que a cualquier participante".
"El programa ha sido un bodrio, una mezcla de La casa de los Famosos con los bizarros de Anabela Ascar en Crónica. Cualquiera que sabe de tele puede comprobar que el éxito de rating, en esta ocasión, estuvo más forzado que la pareja de Guido Suller y Paulina en ZAP. Le separaban el programa en cuatro partes: la previa, el durante, el post y post del post. Entonces ese fragmento de 45 minutos cortados que era “la gala” medía 11 puntos. Si sumabas los cuatro segmentos el promedio le hubiese dado bastante menos", apuntó.
En cuanto a los jugadores, resumió: "Los participantes han sido una calamidad. Andrea del Boca que necesitaba el trabajo y le hicieron creer que ganaba y después se la sacaron de encima como le pasó a Larreta con la presidencia; una chilena malísima; hicieron volver a Tamara Paganini que les había hecho juicio y había prometido jamás volver; un par de chongos sin gracia; la mujer del Turco García que casi se divorcia por estar ahí; la tal Sol que entró y salió como pancho por su casa y terminó siendo finalista porque la producción necesitaba una villana. Un papelón. Todo japaleta. Todo berreta. En fin, una generación dorada que pasará al óxido".
Finalmente, cerró: "Tinelli exprimió el Bailando por un Sueño hasta verlo desvanecerse en 6 puntos cuando fue rey con 30. Los éxitos no se abandonan, salvo que se transformen en fracaso. Si te quedás veinte años haciéndolos, salvo que seas Mirtha Legrand, probablemente te retires del éxito cuando ya no lo sea".
