Los satélites de la NASA detectaron que grandes extensiones de agua del océano Pacífico -cerca de la línea del ecuador- se están volviendo más azules. Según los científicos, el cambio está vinculado con el potente fenómeno de El Niño, que se desarrolla con intensidad en 2026.
La situación revela que sucede algo importante a la vida marina: no se debe a la contaminación ni a la presencia de una nueva sustancia en el agua. El cambio refleja una disminución de los organismos microscópicos que constituyen la base de la cadena alimentaria marina.
Si bien la diferencia de color puede parecer sutil, sus implicaciones podrían afectar a las poblaciones de peces, la pesa comercial y la capacidad del océano para absorber dióxido de carbono.
¿Por qué el Océano Pacífico se vuelva más azul?
La explicación inicia con el fitoplancton, organismos microscópicos que viven cerca de la superficie del océano y usan la luz solar para la producción de energía. Estos organismos contienen pigmentos que puede dar al agua del océano tonalidades verdosas o marrones.
Cuando el fitoplancton disminuye, el agua generalmente se ve más azul. Pero con la presencia de El Niño, las condiciones meteorológicas cambian y debilitan los vientos alisios que ayudan a que el agua fría y rica en nutrientes de las capas más profundas del Pacífico asciendan a la superficie mediante un proceso llamado afloramiento.
Estos nutrientes resultan esenciales para el crecimiento del fitoplancton. Pero ahora, el agua cálida se extiende hace el este, reduciendo el aporte de nutrientes a la superficie. Al haber menos alimento disponible, las poblaciones de fitoplancton disminuyen.
¿Qué captó la NASA?
El satélite PACE de la NASA registró estos cambios con un máximo de detalles. Posee un instrumento capaz de medir el color del océano que calcula las cientos de longitudes de onda de luz, lo que permite a los científicos detectar variaciones sutiles en el color del océano.
Al comparar las observaciones satelitales de 2025 y 2026, los investigadores hallaron que las aguas verdosas a lo largo del ecuador se redujeron a medida que se expanden las aguas más azules.
El cambio de color es solo una de las varias señales de la intensidad que alcanzó El Niño este año. Según informó la NASA, el pasado 15 de octubre, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por su sigla en inglés) estimó la probabilidad del 83% de que sea el vento más fuerte desde 1950.
Los satélites de la NASA habían detectado los primeros inicios en enero con la aparición de un gran pulso de agua caliente, conocido como onda Kelvin, cerca de Micronesia, en el Pacífico occidental.
¿Cómo afecta el cambio de color del Océano Pacífico?
El azul del océano puede dar señal de una disminución de la productividad biológica, ya que el fitoplancton constituye la base de la cadena alimentaria marina.
Los pequeños animales marinos se alimentan de él, los peces dependen de esos animales y, a su vez, los grandes depredadores de los peces. Cuando el fitoplancton se vuelve menos abundante, la disponibilidad de alimento puede cambiar en todo el ecosistema.
Ante esta situación, los peces se verían obligados a desplazarse hacia aguas más productivas. Además, las aguas inusualmente cálidas del Pacífico tropical pueden influir en la circulación atmosférica y podrían modificar la corriente en chorro, afectando los patrones de lluvias y temperatura en todo el mundo.
