A poco más de 90 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, existe Uribelarrea, un pequeño pueblo bonaerense que, con el correr del tiempo, se volvió un destino ideal para las escapadas de relax.
Calles de tierra, casonas antiguas, una vieja estación de tren y una plaza octogonal forman parte del paisaje de esta localidad en el interior del partido de Cañuelas. Su historia rural es sin lugar a dudas el atractivo turístico más relevante.
Recientemente, el pueblo sumó El Camino del Dulce de Leche, un circuito que propone recorrer los lugares vinculados con la producción agropecuaria y conocer de cerca la tradición que atravesó a las generaciones. La experiencia lo tiene todo: historia, paisajes rurales y sabores increíbles.
Un pueblo con historia y tradiciones
La historia de Uribelarrea remonta a la década de 1890, cuando Miguel Nemesio de Uribelarrea donó parte de sus tierras para crear una colonia agrícola. El trazado original estuvo a cargo del ingeniero Federico Bazzano y luego fue modificado por Pedro Benoit, uno de los profesionales que diseñó La Plata.
El corazón del pueblo es la Plaza Centenario, de particular forma octogonal y con cuatro diagonales que parten desde su centro. A su alrededor se conservan construcciones de fines del siglo XIX, entre ellas la Iglesia Nuestra Señora de Luján, que fue inaugurada en el año 1890 y tiene un estilo neogótico inconfundible.
El ferrocarril llegó en 1892 al pueblo y tuvo un papel fundamental para su desarrollo. Durante las décadas de 1930 y 1940, Uribelarrea alcanzó uno de sus períodos de mayor prosperidad, con numerosos tambos y queserías que enviaban sus productos hacia Cañuelas, Lobos y Buenos Aires.
Dulce de leche, quesos y sabores de campo
El nuevo circuito turístico recupera la identidad productiva de Uribelarrea. El recorrido se hace en caravana, con autos propios, y contempla distintas paradas. Una de ellas es el tambo caprino Valle de Goñi, donde se puede conocer el trabajo con los animales, observar el proceso de elaboración artesanal y degustar dulce de leche de cabra.
También la Escuela Agrotécnica Salesiana Don Bosco, fundada en 1894, que es considerada la primera escuela de agricultura práctica del país. Allí los estudiantes tienen teoría y práctica de los procesos de producción y elaboran quesos, fiambres, embutidos, conservas y mermeladas.
La escapada puede completarse con una visita a la antigua estación ferroviaria, el Museo Regional de Maquinaria Agrícola Leopoldo Rizzi y los restaurantes, parrillas, cervecerías y almacenes del pueblo.
La zona está rodeada además por una particular historia vinculada al dulce de leche. La tradición popular sostiene que el producto nació accidentalmente en Cañuelas en 1829, durante el encuentro entre Juan Manuel de Rosas y Juan Lavalle.
