Tener el cabello fino no es un impedimento para lucir una melena con cuerpo y movimiento. Aunque existen numerosos productos químicos y tratamientos en el mercado, muchas veces la solución más efectiva reside en el uso de técnicas de peinado adecuadas.
Lograr que el pelo parezca más abundante no solo mejora la estética general, sino que también aporta seguridad y permite jugar con una mayor variedad de estilos que antes podían parecer inalcanzables. Una de las técnicas más sencillas y al alcance de todos es cambiar la raya de lugar con frecuencia.
Al mover el camino del peinado hacia el lado opuesto al que cae naturalmente, las raíces se levantan de forma inmediata, creando una elevación mecánica que simula mayor densidad. Del mismo modo, secar el cabello con la cabeza hacia abajo ayuda a que las fibras se despeguen del cuero cabelludo desde el inicio, fijando un volumen base que dura mucho más tiempo que si se peina de forma plana.
El uso estratégico de peinados con texturas también marca una diferencia notable. Las ondas suaves o los desfilados ligeros rompen la caída lineal del pelo fino, generando capas visuales que ocupan más espacio. No es necesario ser un experto en peluquería: con un poco de práctica usando una buclera o incluso haciendo trenzas antes de dormir, se consiguen relieves que evitan que el cabello se vea lacio o escaso.
Trucos para darle volúmen al pelo fino
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Secar el pelo boca abajo: Utiliza el secador con la cabeza inclinada hacia adelante, enfocando el aire en las raíces para despegarlas del cuero cabelludo.
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Cambiar la raya de sitio: Si sueles llevar la raya en el mismo lugar, el pelo tiende a aplastarse. Cambiarla al lado opuesto levanta la raíz de forma inmediata.
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Uso de rulos grandes: Coloca un par de rulos anchos en la zona de la coronilla mientras el cabello aún está caliente tras el secado; déjalos unos minutos para fijar la elevación.
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Ondas suaves: Las texturas onduladas crean una ilusión de mayor densidad comparadas con el pelo totalmente liso.
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Champú en seco como texturizador: Aplícalo en las raíces incluso con el pelo limpio. Aporta fricción y evita que las hebras se resbalen y se peguen a la cabeza.
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Acondicionador solo en puntas: Evita aplicarlo cerca de la raíz, ya que el peso de los hidratantes suele apelmazar el cabello fino.
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Espumas volumizadoras: Aplica una pequeña cantidad sobre el pelo húmedo antes de secar para dar estructura a la fibra capilar.
