Lavar la ropa puede ser un desafío cuando aparecen muchos pelos de mascotas, pelusas o hilos sueltos. Sin embargo, existe un truco clave para evitar esas ocasiones: una esponja. Se trata de un tip muy sencillo y efectivo para optimizar el lavado y deshacerse de los pelos desagradables.
Cómo funciona el truco de la esponja en el lavarropas
El truco es muy simple, solo tenés que meter la esponja en el lavarropa antes de iniciar el lavado. Así, todos los pelos y pelusas quedarán adheridos a la esponja, ya que esta funciona como un imán en medio de la fricción de las prendas. Además, ayuda a evitar que durante el lavado se rompan las fibras de la ropa y se generen las pequeñas bolitas en la tela.
Este consejo es clave porque evita que las pelusas y otros residuos se redistribuyan y se peguen nuevamente a otras prendas. Además, es un consejo necesario para evitar que se rompa el lavarropas y alargar la vida útil del electrodoméstico, ya que previene obstrucciones en el sistema de drenaje o que se dañe el tambor.
Si bien el truco se puede aplicar en la mayoría de lavados, los expertos recomiendan evitar las esponjas al lavar las siguientes prendas:
- Encajes.
- Sedas.
- Tejidos finos.
- Otro tipo de ropa muy delicada.
¿Qué tipos de esponja tenés que usar?
El truco de la esponja se ha hecho viral en redes sociales y diferentes especialistas de limpieza han recomendado utilizar el producto nuevo y con modelos clásicos de cocina. Fundamentalmente, hay que evitar las esponjas que tienen superficies o mallas metálicas o abrasivas porque podrían arruinar o enganchar las prendas.
En caso de que las prendas que vas a lavar sean grandes o tengan muchos pelos podés meter varias esponjas para que esa especie de imán más efectivo. Al terminar el lavado se puede tomar la esponja y retirarle los residuos. No hace falta descartarla, sino que puede volverse a usar varias veces en otros ciclos.
