La receta de la pasta con pesto de pistacho para innovar en la cocina

Una receta simple y gourmet propone reemplazar el pesto clásico por una versión cremosa de pistacho para darle un giro original a un plato de pasta.

23 de enero, 2026 | 12.30

Cuando se trata de platos simples que admiten una vuelta creativa, la pasta siempre aparece como una aliada infalible. En esa búsqueda por salir del pesto clásico sin complicar la cocina, el pesto de pistacho se impone como una alternativa sofisticada y fácil de preparar, ideal para transformar un almuerzo cotidiano o resolver una cena improvisada con un toque gourmet.

De textura cremosa y sabor delicado, este pesto se destaca por el equilibrio entre lo untuoso del fruto seco, el perfume de la albahaca fresca y la intensidad justa del queso parmesano. Lo mejor es que no requiere técnicas complejas ni ingredientes difíciles de conseguir, y se prepara en pocos minutos, mientras hierve el agua para la pasta.

Ingredientes

  • 200 g de spaghettis.
  • ¼ taza de pistachos pelados.
  • 1 diente de ajo.
  • ¼ taza de queso parmesano rallado.
  • 1 cucharada sopera de aceite de oliva.
  • Entre 5 y 7 hojas de albahaca fresca.
  • Sal y pimienta a gusto.

El paso a paso para preparar la pasta con pesto de pistacho

La base de la receta parte de spaghettis cocidos en abundante agua con sal, retirados apenas antes del punto justo para que terminen de cocinarse junto a la salsa. El pesto, en tanto, se arma de manera artesanal en mortero, primero se tritura un diente de ajo hasta desarmarlo por completo, luego se suman los pistachos pelados y se muelen hasta obtener una pasta homogénea. A esa mezcla se incorpora el queso parmesano rallado, que aporta cuerpo y profundidad de sabor.

El pesto de pistacho es una alternativa moderna que aporta frescura a los platos.

El toque final lo dan el aceite de oliva y las hojas de albahaca fresca, que se integran con movimientos circulares hasta lograr una preparación cremosa y aromática. Sal y pimienta terminan de ajustar el perfil del pesto.

Al momento de servir, la pasta se mezcla en sartén con el pesto de pistacho, un chorrito extra de aceite de oliva, un poco del agua de cocción y más queso rallado. El resultado es un plato simple pero distinto, que demuestra que innovar en la cocina muchas veces depende de animarse a pequeños cambios bien pensados.