FIFA piensa un cambio inédito para agilizar partidos: de qué trata el “Minuto médico obligatorio”

La FIFA piensa en un cambio inédito en el fútbol con el ingresos de médicos para agilizar partidos y evitar demoras a próposito.

26 de febrero, 2026 | 09.00

La FIFA impulsa una modificación reglamentaria que puede marcar un antes y un después en el fútbol moderno. La propuesta, que será analizada por la International Football Association Board, establece que todo jugador que reciba atención médica deberá permanecer al menos un minuto fuera del campo antes de reingresar. El objetivo: reducir las pérdidas de tiempo y aumentar el tiempo efectivo de juego.

¿En qué consiste el “minuto médico obligatorio”?

La iniciativa es clara y concreta. Cada vez que un futbolista sea atendido dentro del terreno de juego, deberá abandonar el campo y esperar un mínimo de 60 segundos antes de poder volver, siempre con autorización arbitral.

Hoy, el reglamento, a través de la Regla 5 (El árbitro) y la Regla 3 (Los jugadores), permite que el juez autorice la asistencia médica. Sin embargo, no existe un tiempo mínimo obligatorio fuera de la cancha. El regreso queda sujeto al criterio del árbitro, lo que genera disparidad en la aplicación.

Con esta reforma, la FIFA busca unificar criterios y eliminar la discrecionalidad temporal en estas situaciones.

El problema que quiere resolver la FIFA

La pérdida deliberada de tiempo se convirtió en una herramienta táctica frecuente en el fútbol contemporáneo. Simulaciones o exageraciones de lesiones permiten enfriar el partido, cortar el ritmo del rival y administrar resultados.

Este fenómeno no solo afecta la fluidez del juego, sino también el espectáculo y la experiencia del público. En un contexto donde el tiempo efectivo es cada vez más analizado con datos y estadísticas, las interrupciones constantes generan debate.

El “minuto médico obligatorio” apunta directamente a ese punto sensible: desincentivar conductas estratégicas que distorsionan la dinámica del partido.

Antecedentes: pruebas en Premier League y Copa Árabe

La propuesta no surge de la nada. En la temporada 2023/24, la Premier League adoptó internamente una referencia mínima de 30 segundos fuera del campo.

En paralelo, la FIFA realizó ensayos más exigentes en la Copa Árabe de la FIFA, en la que el tiempo de espera fue de dos minutos. La nueva iniciativa busca un punto intermedio: ni tan breve como 30 segundos ni tan extenso como dos minutos. Un minuto aparece como equilibrio entre sanción deportiva y protección física.

Impacto táctico: inferioridad numérica real

Desde el punto de vista estratégico, el cambio tendría consecuencias inmediatas. Durante ese minuto obligatorio, el equipo quedará con un jugador menos en el campo.

Esa inferioridad temporal puede incidir en la posesión, la presión o incluso en una jugada de gol. Por eso, el costo deportivo actuaría como elemento disuasorio frente a simulaciones. El mensaje es claro: cada interrupción tendrá una consecuencia tangible.

Nuevos desafíos para el arbitraje

La implementación también implica ajustes operativos. El árbitro deberá controlar el cronometraje con precisión y coordinar estrechamente con el cuarto árbitro.

No se descarta la incorporación de apoyo tecnológico, como cronómetros visibles o señales sonoras, para garantizar transparencia y evitar controversias. Además, la medida reduciría la subjetividad en la decisión de permitir el reingreso, un punto que muchas veces genera discusiones dentro del campo.

Excepciones y protección de la salud

La propuesta contempla excepciones claras. Golpes en la cabeza o sospechas de conmoción cerebral, lesiones graves evidentes y situaciones derivadas de infracciones sancionadas con tarjeta quedarían excluidas del minuto obligatorio.

El equilibrio será clave: proteger la salud del futbolista sin habilitar abusos tácticos. En el fútbol del siglo XXI, la seguridad del jugador es prioridad, pero también lo es la transparencia competitiva.

Un cambio alineado con la tendencia global

En los últimos años, la IFAB introdujo reformas significativas: ampliación del tiempo añadido, ajustes en la interpretación de manos y fuera de juego, y protocolos más estrictos ante conductas antideportivas. El “minuto médico obligatorio” se inscribe en esa misma lógica de modernización sin alterar la esencia del deporte.

Para aprobarse, la iniciativa necesita mayoría cualificada dentro de la IFAB, donde la FIFA cuenta con cuatro votos y las federaciones británicas poseen uno cada una. Si obtiene respaldo, podría aplicarse primero de forma experimental y luego incorporarse oficialmente a las Reglas 2026/27.

Más que un ajuste técnico

La propuesta no es simplemente un retoque reglamentario. Es una declaración institucional: el tiempo de juego debe ser tiempo real de fútbol.

Si prospera, marcará un cambio estructural en la administración de las interrupciones. Si no, el debate continuará, porque la discusión sobre el tiempo efectivo llegó para quedarse.

Lo que ya es evidente es que el fútbol moderno se gobierna con datos, control y coherencia normativa. Y en ese escenario, cada segundo cuenta.