Fabricantes de nieve sienten presión mientras cambio climático pone a prueba JJOO de Milán Cortina

27 de enero, 2026 | 10.59

Los equipos de ‍innivación están trabajando contrarreloj para crear las condiciones de competición para los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán Cortina 2026, dentro de unas ventanas de frío cada vez más estrechas a medida que el cambio climático va modificando ‍los límites de lo que la tecnología puede ofrecer.

En ⁠todas las sedes alpinas de Italia, los organizadores recurren cada vez más a la nieve producida artificialmente para compensar el descenso y la menor previsibilidad de las nevadas naturales, lo que reduce los meses de preparación a breves periodos de temperaturas bajo cero y deja cada vez menos margen de error.

Para Milano Cortina, estaciones consolidadas como Livigno, Bormio, Cortina d'Ampezzo y Antholz-Anterselva han ampliado la infraestructura ya existente para la competición de élite, añadiendo embalses, estaciones de bombeo y cañones de nieve para cumplir los requisitos olímpicos.

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Sólo en Livigno se han producido más de 600.000 metros cúbicos de nieve desde mediados de diciembre para las pruebas de freestyle y snowboard, y la producción se ha acelerado durante las olas de frío, según Nemanja Dogo, director técnico ejecutivo de TechnoAlpin, especialista en innivación, que ha suministrado sistemas ‌a varias sedes olímpicas y de la Copa del Mundo.

"Después de Navidad tuvimos temperaturas de hasta 22 ⁠grados bajo cero, un periodo muy bueno para fabricar nieve", comentó, precisando que "cada ⁠vez hay menos tiempo para prepararse".

Los investigadores del clima afirman que esta pérdida de tiempo es uno de los efectos operativos más claros del calentamiento de los inviernos.

"No se trata sólo de la pérdida de nieve natural, sino también de los días necesarios ‍para fabricar nieve", explicó Caitlin Hicks Pries, profesora asociada de Ciencias Biológicas en Dartmouth, que estudia el cambio climático y sus efectos ecológicos y recreativos. "Cuanto más al sur de Europa te encuentres, más probabilidades tienes ⁠de sufrir estas sequías de nieve".

Eso obliga a las estaciones ‌a producir grandes volúmenes de nieve de forma muy rápida, aumentando la presión sobre las infraestructuras, el personal y los sistemas energéticos durante las breves olas de frío.

La tecnología de innivación, por su parte, ha avanzado mucho en los últimos 20 años gracias a la automatización, la mejora de las previsiones y el aumento de la eficiencia.

Antes, solo se cubrían partes de las pistas con cañones de nieve, y preparar una pista prioritaria podía llevar unas 150 horas. En 2018, esa cifra se había reducido a ‌unas 100 horas, ‌y hoy en día muchas estaciones aspiran a completar las pistas prioritarias en unas 50 horas, dijo Dogo.

"Con el mismo consumo de energía que hace 10 o 15 años, ahora podemos producir alrededor de un 25% más de nieve", dijo, agregando que TechnoAlpin invierte unos 8 millones de euros anuales en investigación y desarrollo.

Gran parte de esa inversión se ha destinado a programas informáticos que integran cañones de nieve, estaciones de bombeo y previsiones meteorológicas, lo ​que permite a las estaciones predecir cuánta nieve pueden producir y hacer funcionar los sistemas de forma automática para minimizar el derroche.

Sin embargo, los científicos climáticos afirman que los avances tecnológicos no eliminan las limitaciones físicas. "Necesitamos bajas temperaturas de congelación para la nieve. Necesitamos bajas temperaturas de congelación para producir nieve", afirmó Hicks Pries.

CONSUMO ENERGÉTICO

El consumo de energía sigue siendo un punto central a medida que las estaciones aumentan la producción de nieve con plazos más ajustados. En Austria, toda la industria del esquí -incluida la innivación, los remontes y los hoteles- representa cerca del 2% del consumo nacional de electricidad, mientras que en Suiza el porcentaje es menor.

Según Hicks Pries, la huella energética de la innivación debe ‍considerarse en su contexto: "La demanda de electricidad para la innivación representa entre el 2% y el 4% de las emisiones totales de carbono de una estación de nieve. El transporte en conjunto supone entre el 50 y el 80%".

Los críticos dicen que el aumento de los precios de la energía y la reducción de las ventanas de frío podrían hacer que la innivación a gran escala sea cada vez más costosa. No obstante, Dogo dijo que no espera que se vuelva económicamente insostenible a corto plazo, citando el continuo crecimiento del número ​de esquiadores en todo el mundo.

"La clave es la eficiencia", afirmó. "Producir más nieve con la misma potencia y encender los sistemas cuando las condiciones sean adecuadas y apagarlos inmediatamente cuando no lo sean".

Para el Comité Olímpico Internacional, los Juegos de Invierno se han convertido en una prueba de ​hasta qué punto la innivación puede compensar la presión climática. Varios estudios sugieren que el número de ciudades capaces de albergar con fiabilidad esta cita olímpica se está reduciendo, lo que plantea dudas sobre su viabilidad a largo plazo.

Hicks Pries indicó ⁠que la innivación sólo puede compensar hasta cierto punto, y que si el calentamiento continúa, los riesgos aumentarán.

"Con un calentamiento de cuatro grados centígrados, el 98% de las estaciones de esquí europeas se verán amenazadas por la escasez de nieve", señaló. "Ahora mismo, la innivación puede cubrir el cambio que estamos viendo si disponen de los recursos necesarios. Pero eso no puede seguir así".

(Editado en español por Carlos Serrano)