Argentina devolvió a EE.UU. los dólares que le prestó a Milei para las elecciones

Bessent celebró el reembolso del dinero que le había prestado a Milei antes de las elecciones legislativas y las ganancias obtenidas por su injerencia en el mercado cambiario argentino. Se hizo a través de un crédito del Banco de Basilea a la Argentina. 

09 de enero, 2026 | 12.10

El gobierno de Milei devolvió rápidamente el aporte de campaña que hizo el Tesoro estadounidense durante las elecciones legislativas. Se trata de 2.534 millones de dólares, que formaron parte del salvataje de Donald Trump. En medio de fuertes tensiones cambiarias previas a los comicios de octubre, el Tesoro norteamericano inició un proceso de respaldo, con intervenciones directas en la plaza cambiaria, para contener el precio del dólar y luego, con las reservas exhaustas del Banco Central argentino, le transfirió parte de un controvertido swap de monedas para que el país le pague los vencimientos de deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Este viernes, el Banco Central comunicó que "en diciembre canceló las operaciones realizadas durante el cuarto trimestre de 2025 con el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, bajo el acuerdo de estabilización cambiaria por 20.000 millones de dólares anunciado el 20 de octubre de 2025".

"De acuerdo con lo anunciado en octubre de 2025, ese acuerdo de estabilización cambiaria establece los términos y condiciones para la realización de operaciones bilaterales de swap de monedas entre ambas partes", señala el comunicado del BCRA. Minutos antes, el titular del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, comunicaba la cancelación por la red social X (ex Twitter). “Argentina ha reembolsado rápida y completamente su limitada disposición del swap con Estados Unidos, de modo que el Fondo de Estabilización Cambiaria (FEC) actualmente no tiene pesos”, comunicó el funcionario estadounidense.

La cancelación se hizo a través de un cambio de acreedor, ya que se tomaron fondos prestados del Banco de Basilea para cancelar el crédito con Estados Unidos. El crédito del BIS tiene carácter de "indisponible", con lo cual se crea un plazo fijo en el BCRA. El 11 de abril de 2024 el BCRA comunicó que había cancelado los préstamos con el BIS (Banco internacional de Pagos o Banco de Basilea), en "el marco del saneamiento del balance del BCRA y el sinceramiento de las variables económicas". Ahora vuelven a tomar un crédito de la institución bajo su Acuerdo de Facilidad Crediticia.

En resumen, el Tesoro desplegó el Fondo de Estabilización Cambiaria exactamente en línea con su propósito legislativo, y nuestras acciones del FSE funcionaron exactamente como lo pretendía el Congreso: estabilizar a Argentina en su momento de crisis, con una presión de iliquidez aguda, a corto plazo y urgente sobre la estabilidad cambiaria y financiera. La comunidad internacional, incluyendo al FMI, a través de su amplio programa existente, se ha unido y mantiene un firme apoyo a Argentina, sus reformas actuales y su prudente estrategia fiscal. Pero solo Estados Unidos pudo actuar con la rapidez con la que lo hicimos en octubre para preservar la estabilidad del mercado y del tipo de cambio”, se vanaglorió Bessent en su posteo sobre el apoyo electoral a Milei en las elecciones legislativas del año pasado y las ganancias obtenidas por su injerencia en el mercado cambiario argentino.  

El aporte de EE.UU. y sus ganancias

"Para reiterar, el FSE nunca ha perdido dinero. Nuestra Nación ha recibido el reembolso completo, generando decenas de millones de dólares en ganancias para el contribuyente estadounidense", posteó el secretario del TesoroEl salvataje de Trump y Bessent a Milei, en medio de una corrida cambiaria pre electoral, había incluido compras de pesos por aproximadamente 2.000 millones de dólares, cuyos pesos fueron invertidos en letras del BCRA, lo que explica las “decenas de ganancias” que el país le pagó a las arcas estadounidenses. La evidencia de los movimientos en el BCRA indica que dichos dólares luego quedaron registrados como parte del swap con EE.UU. que se activó tras las elecciones. Es decir, ahora ya cuentan como deuda argentina hacia ese país. A esto se suman la transferencia de Derechos de Especiales de Giro (DEG, la moneda del FMI) para que el gobierno de Milei le pudiese pagar al organismo multilateral.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos oficializó que, a mediados de octubre, transfirió los DEG por 872 millones de dólares, monto que se utilizó a principios de noviembre para cumplir con el último vencimiento anual ante el Fondo Monetario Internacional (FMI). En total, la información del Tesoro estadounidense da cuenta del uso de 2.534 millones de dólares entre ambos desembolsos. La evidencia de los movimientos en el BCRA indica que dichos dólares luego quedaron registrados como parte del swap con Estados Unidos, activado parcialmente con las elecciones. 

La operación quedó registrada en el apartado de transacciones de DEGs del Fondo de Estabilización Cambiaria del Tesoro estadounidense y coincidió con los movimientos informados por el propio FMI. Durante octubre, la tenencia de DEG de la Argentina pasó de 29,6 millones a 670,4 millones de dólares, lo que implicó un incremento de 640,8 millones. En el mismo período, las reservas en DEG de Estados Unidos se redujeron en igual magnitud, al descender de 127.451,3 millones a 126.810,5 millones de dólares.

Los fondos utilizados para el pago al FMI se descontaron de una porción del swap recientemente acordado entre ambos países. En ese marco, se produjo además una intervención por 1.900 millones de dólares en el mercado cambiario. De acuerdo con la consultora 1816, la estrategia fue coordinada por Bessent y tuvo como objetivo reducir presiones sobre el tipo de cambio en la antesala de las elecciones legislativas. La consultora estimó que Estados Unidos obtuvo una ganancia aproximada de 53 millones de dólares como resultado de su inversión en pesos, sin contemplar el rendimiento por tasas de interés. Al sumar la operatoria de carry trade, el resultado total se ubicaría en torno a los 70 millones. Bessent había señalado públicamente que la activación del swap generaba beneficios para Estados Unidos.

Hasta septiembre, los swaps registrados en el balance del Banco Central correspondían exclusivamente al acuerdo vigente con China, por un total de 130.000 millones de yuanes, equivalentes a unos 18.291 millones de dólares. Sin embargo, en octubre se observó un aumento de 2.500 millones en la línea de swaps, sin información pública sobre condiciones financieras, más allá de un vencimiento mensual. Ese movimiento fue interpretado como la puesta en marcha del acuerdo con el Tesoro estadounidense, aunque no se difundieron datos oficiales sobre su duración o eventuales renovaciones.