Al Tesoro le faltan pesos y otra vez se disparó la tasa de interés

El Gobierno viene retirando fondos de los bancos comerciales, especialmente el Nación, para cubrir la cuenta en el Banco Central. La maniobra hace subir la tasa de interés y se traslada a la economía real con restricción del crédito. Esta semana el Tesoro tiene que renovar 10 billones de pesos de deuda.

12 de enero, 2026 | 21.52

El Gobierno enfrenta esta semana una renovación crítica de la deuda en pesos por 10 billones, que está generando una suba de la tasa de interés que se traslada a la economía real con un incremento del costo del financiamiento y problemas en la cadena de pagos, en una incertidumbre que retroalimenta las expectativas de inflación que ya no se controlan solo planchando al dólar.

El temor de la administración de Javier Milei a esta renovación de deuda quedó expuesta en la oferta de título que decidió poner la Secretaría de Finanzas sobre la mesa, como en una góndola de supermercado, hay oferta para todos y todas: 4 a tasa fija, uno a tasa variable, 4 con actualización del capital por CER y dos actualizados con el dólar oficial.

La Secretaría de Finanzas llamó este lunes a presentar ofertas que se liquidarán el miércoles y la variedad de los títulos, en ajuste de capital y plazos, transmitió dos ideas: el equipo económico perdió la brújula y no sabe para dónde va el mercado y apuesta a una renovación total del vencimiento, lo que anticipa más problemas para la economía real.

El Tesoro enfrenta vencimientos por 9,5 billones de pesos, de los cuales 5 billones corresponden al bono TAMAR que se utilizan para encajes bancarios, por lo que deberían rollearse. Sin embargo, dado que ahora se permite encajar con títulos con vencimiento a partir de 180 días en licitaciones primarias, parte de esos vencimientos podría migrar a otros títulos, como Lecaps, evaluó el banco de inversión CMF. 

El Tesoro tiene depositados en el BCRA 3,14 billones de pesos, en los niveles más bajos de los últimos dos años, y no cuenta con margen para inyectar pesos por lo que necesita una alta renovación lo que puede obligar a convalidar altas tasas de interés.

Las tasas se disparan por la política monetaria del Gobierno

Además, el equipo económico viene interviniendo fuerte en el mercado de cambios para estabilizar el precio del dólar, con la idea de que vuelva a funcionar como ancla de expectativas que permitan retornar un proceso de desinflación  y liberar pesos podría genera una presión sobre el precio de la divisa, especialmente a fin de mes cuando vencen 6 billones en bonos actualizados por el dólar mayorista.

El vencimiento de fin de mes es por un monto global de 13 billones de pesos y en febrero enfrenta otro por 22 billones de pesos, que debe enfrentar en un contexto general de poca disponibilidad de pesos.

“Si persiste este sesgo contractivo, sería esperable que las tasas se mantengan en estos niveles, más elevados que los observados durante el último trimestre de 2025”, evaluó el banco de inversión CMF.

Las tasas empezaron a subir hace dos semanas, cuando el Gobierno se quedó sin fondos en la cuenta denominada 2020 en el Banco Central y tuvo que transferir pesos desde los bancos comerciales, especialmente el Banco Nación, provocando una escasez generalizada de pesos en el sistema financiero.

Esta falta de liquidez de la economía se da en un mes que tradicionalmente es bajo en demanda de pesos, por lo que el apretón monetario está inducido por el Banco Central y el Tesoro, que quieren recuperar el dólar como ancla antiinflacionaria en un contexto de escasez de pesos

Las tasas para caución a un día, que se utiliza de referencia desde que el Banco Central decidió no fijar más una tasa de política monetaria, cerró en 148% Tasa Efectiva Anual, con picos de 190% durante la rueda en ByMA; mientras que en la rueda MAE donde se fondean las entidades financieras cerró en 82,1% TEA.

En el anterior ciclo de subas de tasas, entre julio y octubre del año pasado, generado por la decisión oficial de retirar al Banco Central como administrador de la liquidez del mercado en pesos, derivó en una disparada de los créditos impagos de las familias y empresas, que vieron subir el costo financiero mientras se mantuvo congelados los ingresos.

El impago de las familias llegó a un nivel de 7,8% de mora general, con 9,9% en el caso de los préstamos personales y 7,7% para el financiamiento de lso saldos impagos de las tarjetas de crédito; mientras en las empresas la morosidad se ubicó en torno a 4,5%, triplicándose respecto al año anterior.

Si se sostiene este nuevo ciclo de subas de tasas se espera un mayor nivel de créditos impagos, que provoca más cierre de empresas y pérdidas de ingresos de la sociedad.

El ex ministro Domingo Cavallo en su último posteo advirtió al equipo económico que el elevado costo financiero retroalimenta la inflación, por lo que recomendó concentrar la política en bajar el riesgo país para reducir la tasa de interés de las empresas. 

Aunque no se refería a este contexto de asfixia monetaria, la consecuencia de la suba de la tasa de interés en pesos está neutralizando las ventajas de estabilizar el tipo de cambio, la única meta actual del equipo económico.