Las reservas se hundieron casi 2.000 millones de dólares

Pese a las compras que realizó el Central bajo su programa de atesoramiento de reservas, las reservas brutas internacionales cerraron este viernes en U$S 44.502 millones.

30 de enero, 2026 | 20.09

Las reservas del Banco Central sufrieron una fuerte caída en el último día hábil de enero como consecuencia de la baja abrupta en el precio del oro y los ajustes habituales de cierre del período por parte de las entidades financieras, que luego se revierten el lunes.

De todas maneras, el Central logró su 20° rueda compradora y acumuló compras por más de U$S 1.100 millones durante el primer mes del año. Las reservas se hundieron más de U$S 1.700 millones y perforaron los U$S 45.000 millones, producto de la fuerte caída del oro.

La autoridad monetaria compró este viernes U$S 23 millones y cerró la semana con un saldo positivo de U$S 179 millones, mientras que en enero acumuló un verde de u$s1.157 millones.

Pese a las compras que realizó el Central bajo su programa de atesoramiento de reservas, las reservas brutas internacionales cerraron este viernes en U$S 44.502 millones, ya que las reservas se desplomaron U$S 1.738 millones. No obstante, el balance mensual los activos finalizó enero con un crecimiento de U$S 3.337 millones.

Acompañando el programa de atesoramiento de activos, los bonos acumularon subas durante enero, pese a las bajas marginales de las últimas dos ruedas del mes.

El oro se desplomó tras alcanzar un récord y tuvo su peor jornada desde 1983

Luego de marcar un máximo histórico, el precio del oro sufrió el viernes una caída abrupta y registró su mayor retroceso diario en más de cuatro décadas, tras el anuncio de Donald Trump sobre su candidato para presidir la Reserva Federal de Estados Unidos.

La cotización del metal precioso al contado bajó un 9,5% y se ubicó en 4.883,62 dólares por onza. La corrección se produjo luego de haber alcanzado el jueves un récord de 5.594,82 dólares y de llegar a perder hasta un 12% durante la rueda.

En el mercado de futuros, el oro estadounidense con entrega en febrero cayó un 11,4%, hasta los 4.745,10 dólares. De acuerdo con los registros históricos, una baja de magnitud similar no se observaba desde el 28 de febrero de 1983, cuando el metal había retrocedido un 12,1%.

La fuerte liquidación también impactó sobre otros metales preciosos, en un contexto que analistas definieron como una toma de ganancias acelerada. Suki Cooper, responsable global de investigación de materias primas en Standard Chartered Bank, explicó que la corrección respondió a una combinación de factores, entre ellos el anuncio sobre la conducción de la Fed y variables macroeconómicas más amplias. Según señaló, el comportamiento del dólar y las expectativas sobre los rendimientos reales fueron determinantes para disparar la venta masiva.