El Gobierno obtuvo un rotundo éxito en la colocación de un bono destinado a captar los dólares proveniente de actividades no declaradas, con los que obtuvo hoy 150 millones de dólares y se anticipa mañana otros 100 millones por la alta demanda que se manifestó en la licitación de este miércoles.
El bono tiene la característica de que se puede suscribir con fondos generados en actividades no declaradas, que pueden ser tanto por no pagar impuestos como por tener origen en actividades ilegales, que ingresan al sistema a través de un acuerdo con las Agentes de Liquidación y Control, ALyC, las empresas que operan reguladas por la Comisión Nacional de Valores en el mercado bursátil.
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El Gobierno anunció que en esta primera etapa buscará hasta 2.000 millones de dólares a través del bono con tasa de interés de 6% anual, con pago mensuales de intereses, al estilo de un plazo fijo, y que se destinarán a cancelar el vencimiento de capital de los bonos Globales y Bonares que vencen el 9 de Julio.
En la primera licitación, recibió ofertas por 868 millones de dólares y colocaron los primeros 150 millones a un precio de corte de 1.0045, es decir que por cada lámina de mil dólares los inversores pagaron 1.004,5 dólares, lo que genera que la Tasa Interna de Retorno efectiva sea de 5,86%, y el Tesoro recaudó 150.675.000 dólares.
La colocación de deuda en dólares en el mercado local no se asemeja a la salida a los mercados internacionales, donde la gestión de Milei nunca pudo acceder con un Riesgo País que se sostiene por arriba de los 500 puntos y este miércoles cerró en 545 puntos.
"Me importa un rábano de dónde saquen los dólares. Algunas cosas que los políticos definen como delito para mí no son delito", dijo el presidente Milei en una entrevista a pocos meses de iniciar su gestión y que después se fue expresando primero en un blanqueo de capitales que permitió incorporar al sistema financiero el stock de ahorro no declarado y luego en la Ley de Inocencia Fiscal que permite blanquear el flujo.
Las entidades del sistema financiero se manifestaron reacias a aceptar depósitos dentro de la Ley de Inocencia Fiscal y se manejan por el principio rector internacional de “conozca a su cliente” una regla que incluso obliga a cumplir el Banco Central de la República Argentina. Frente a esta negativa, el ministro de Economía, Luis Caputo, negoció directamente con las ALyC para que ellas reciban en sus cuentas bancarias los depósitos y los deriven a la compra de títulos públicos.
El Gobierno está dispuesto, como lo expresó Milei, a pagar por por los fondos sin preguntar el origen, por la necesidad de acumular divisas para cumplir con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, que en ese punto tiene el total apoyo del secretario del Tesoro, Scott Bessent, que públicamente reclamó por la acumulación de reservas.
Los dólares de actividades no declaradas ingresan así a través de las ALyC al sistema financiero, se invierten en títulos públicos, que luego se pueden vender, cambiar de inversión, girar entre cuentas hasta perder el rastro del origen de los fondos.
El Banco Central viene realizando compras en el mercado de cambios, pero por un nivel inferior a los primeros bimestre de 2024 y 2025 e insuficientes para enviar una señal de acumulación de reservas que sirva para defender la política cambiaria y a la vez tenga resto para hacer frente a los vencimientos de deuda que enfrenta el Gobierno nacional.
Por eso el Tesoro necesita enviar paralelamente la señal de que puede acceder al mercado local de capitales para renovar vencimientos de deuda sin tener que acudir a los dólares de las reservas del Banco Central.
Ayer el Tesoro también hizo una renovación de deuda en pesos, por 6,74 billones de pesos, colocando instrumentos actualizados por inflación y por dólar oficial, ante la imposibilidad de colocar los bonos estrellas de esta administración, las Letras de Capitalización a tasa fija, para no convalidar una alta tasa de interés que demanda el mercado frente a la expectativa de una aceleración de la inflación.
El mercado eligió en la licitación el bono CER a más corto plazo, con vencimiento el 15 de mayo, por 3,85 billones de pesos que se actualizarán por la inflación del primer trimestre más una tasa de interés de 1,91%.
El resto se distribuyó entre otros cuatro bonos actualizados por inflación y un saldo en un bono actualizado por el dólar oficial.
