La nueva temporada de Daredevil se ha transformado en un nuevo dolor de cabeza para Marvel, que ha tenido que despedir a todos los guionistas para barajar y dar de nuevo porque, a punto de empezar a filmar, se dieron cuenta de que “estaba todo mal”.
Resulta, que el traspaso de Netflix a Disney+ de la serie protagonizada por Charlie Cox nunca estuvo bien definido acerca de si iba a tratarse de una continuación de esas tres temporadas o un reboot con la versión “616” de Matt Murdock.
En este sentido, el showrunner original, Steven DeKnight, cargó contra Marvel Studios desde el minuto uno por considerarlos unos “estafadores” cuando querían transformar la serie en un “reboot” llamado Daredevil: born again.
Resulta que en los EEUU el staff de las series que superan la tercera temporada obtienen un jugoso aumento y vacaciones, con lo que Daredevil les tendría que haber otorgado esos beneficios… si hubiese sido una secuela.
Como Disney había optado por hacer un reboot, esto habría reseteado el contrato, con lo que esos beneficios se perdieron para el elenco. De esta manera, DeKnight consideró que se trataba de “una vieja estafa de Disney en la que cambian ligeramente el nombre de una serie para restableceré los términos del contrato de la primera temporada” y pidió que los sindicatos tomen partido.
A los tres meses de haber empezado a grabar, el paro de guionistas y actores de Hollywood paralizó toda actividad en la industria, con lo que Daredevil no tiene listos ni la mitad de los 18 episodios solicitados, por lo que el estudio “liberó” de responsabilidad a los directores.
Además, Marvel Studios despidió a los escribas Chris Ord y Matt Corman, que seguirán siendo productores ejecutivos, y comenzó la búsqueda de nuevos escritores para darle un nuevo rumbo a la serie ya que en un principio planeaban matar a Karen Page (Deborah Ann Woll) y a Foggy Nelson (Elden Henson) para traumar el personaje, pero, al parecer, la idea fue descartada.
Lo cierto es que, con el paro todavía vigente, esta serie se seguirá retrasando ad infinitum hasta que se llegue a un acuerdo cuando los estudios aflojen con las pretensiones.


