Durante casi dos horas cuarenta, Javier Milei se dedicó el domingo por la noche a atacar a los bloques legislativos de la oposición, en un discurso que tuvo pocas novedades y precisiones, un alineamiento férreo con Estados Unidos y una clara omisión de la caída de la economía durante su gestión. La ceremonia del inicio de sesiones ordinarias del Congreso exhibió la reiterada minimización del Presidente a la oposición y a la crisis, y escenificó las grietas internas de La Libertad Avanza.
¿Dijo algo Milei?
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Milei le informó a la oposición que tiene mayoría en el Congreso y que la utilizará. Sin embargo, los anuncios de la agenda legislativa para las sesiones ordinarias incluyeron ideas poco concretas o anuncios previamente hechos. El Presidente vaticinó "nueve meses ininterrumpidos de reformas estructurales que van a rediseñar la arquitectura institucional de la nueva Argentina"
"Les comento que cada uno de los ministerios ha preparado diez paquetes de reformas estructurales, por lo que todos los meses presentaremos un paquete de proyectos a ser tratados por este Congreso, correspondientes a las verticales de cambio que hemos explicado hoy", lanzó, sin dar precisiones Milei.
El área de justicia fue la que más anuncios trajo de parte de Milei. Informó de que buscará la modificación del Código Penal, "introduciendo penas más duras y con mayor cobertura de la prisión efectiva", la reforma del Código Civil y Comercial, el Código Procesal Civil y Comercial, y "un paquete de leyes destinado a proteger los derechos fundamentales de los argentinos de quienes solo saben vivir de lo ajeno; incluyendo la codificación que establece la defensa del consumidor y de la competencia".
El fan latinoamericano de Donald Trump volvió a ratificar su alineamiento con el presidente estadounidense. "Make Americas great again", se animó a decir en inglés. El embajador de Estados Unidos en el país, Peter Lamelas, aplaudió en varios pasajes del discurso.
En materia de Defensa, adelantó: "Los F-16 ya custodian nuestro espacio aéreo, y enviaremos un paquete de leyes para fortalecer la coordinación entre fuerzas de seguridad e inteligencia". Y también anunció una reforma del sistema electoral y del financiamiento de los partidos políticos, iniciativas que son rezagos de la ley Bases original.
Agresiones a la oposición
"Ustedes también podrían gritar, porque soy presidente de ustedes aunque no les guste", le dijo Milei a los diputados del peronismo a los cinco minutos de iniciado su discurso y eso marcó el inicio a una batería de agravios a los legisladores de Unión por la Patria y el Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) que atravesó todo su mensaje.
Azuzado por los aplausos de los propios, el Presidente fue desde la descalificación ("trogloditas") a las caricaturizaciónes ("Chilindrina Trosca", a la diputada del FIT Myriam Bregman).
"Dedícate a recitar poemas y a hablar de los datos no, porque de eso no sabes nada", le espetó a la diputada Kelly Olmos, quien en una sesión del mes pasado recordó un cantito de la resistencia peronista. La ex ministra fue la que lo azuzó al Presidente para que diga que "la justicia social es una mentira". En un momento, el jefe de la bancada de Unión por la Patria, Germán Martínez, se acercó al titular de la Cámara, Martín Menem, para señalarle la metralleta de insultos del líder de La Libertad Avanza. No sirvió de nada.
"Kukas, yo les voy a avisar algo. Kukas, ¿Saben qué? Me encanta domarlos. Me encanta hacerlos llorar. Y a la gran mayoría les encanta verlos llorar", continuó Milei. La tribuna respaldó los ataques a la oposición con cantitos como "kuka tirapiedra" y "tobillera". "Es el Javier de siempre", lo minimizó uno de sus legisladores.
El peronismo y la izquierda, además, desplegaron su cartelería contra políticas de Milei. También le recordaron su vinculación con el ex diputado José Luís Espert y las supuestas coimas de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Bregman y Grabois, ademas, mantuvieron cruces con la tribuna mileista.
Poco después, cuando Milei dijo que estaban viviendo un "cambio de época que puede resumirse" en "la moral como política de Estado", el diputado peronista Pablo Yedlin puso su frente sobre su pupitre y comenzó a mover su cabeza en modo de negación.
El peronismo no asistió en su totalidad al inicio de sesiones, a diferencia de 2025 cuando directamente no se presentó. Según habían adelantado a El Destape, no todos los integrantes iban a estar, ya que varias provincias inauguraban sus período legislativo. La tribu que menos presencia llevó fue La Cámpora, que tuvo como única representante a la diputada Florencia Carignano.
"Nos podríamos haber ido a los diez minutos", aclaró un integrante de la bancada peronista. Respecto a los anuncios realizados, otro integrante de Unión por la Patria lo minimizó. "Los entretuvo con cincuenta proyectos", opinó,
En el espacio destinado a los gobernadores, se ubicaron Martin Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco), Claudio Poggi (San Luis), Juan Pablo Valdés (Corrientes) y Elías Suárez (Santiago del Estero) y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. El santiagueño fue el primero en llegar.
En tanto, los bloques del centro no aplaudieron ni alentaron las bravuconadas de Milei. Según trascendió, las senadoras Alejandra Vigo (Provincias Unidas) y Julieta Corroza (La Neuquinidad ) se retiraron del recinto en pleno discurso.
El aplausómetro oficialista
Durante su discurso, Milei se encargó de enzalzar a algunos de sus ministros, entre ellos Luis Caputo (Economía), Sandra Pettovello (Capital Humano) Federico Sturzenegger (Modernización del Estado) y el titular del Banco Central, Santiago Bausilli, además de la actual jefa de bancada de LLA en el Senado, Patricia Bullrich, y el diputado Luis Petri. A la ex titular de la cartera de Seguridad le regaló un abrazo en público.
Pese a haber sido artífice de los votos de los legisladores que responden a gobernadores para los últimos paquetes legislativos del oficialismo, el ministro del Interior, Diego Santilli, no fue mencionado.
El karinismo copó los palcos del Congreso y dedicó dos cantitos por motu propio: uno para la propia Karina Milei y otro para el armador bonaerense de LLA, el diputado Sebastián Pareja, También se aplaudió al titular de la Cámara, Martín Menem, cuando fue mencionado por la locutora de la asamblea. Previamente, cuando nombró a la vicepresidenta Victoria Villarruel no hubo ningún sonido.
La Vice se volvió a ver las caras con el Presidente. Los ex compañeros de fórmula caminaron juntos en el ingreso de Milei al Congreso. Mientras el Jefe de Estado saludaba a la senadora Flavia Royón, se pudo observar un cuerpo a cuerpo entre Villarruel y Karina Milei. La titular del Senado fue omitida de la transmisión oficial en varios momentos de la asamblea.
Tampoco se vio en la transmisión al asesor presidencial Santiago Caputo y sus laderos, el tuitero oficialista Daniel Parisini (apodado Gordo Dan), el diputado bonaerense Agustín Romo y el secretario de Justicia, Sebastián Amerio. La ausencia de este sector se contrapone con la presencia del karinismo, facción con la que mantiene una interna en el oficialismo nacional.
En los palcos también hubo otros funcionarios, como el secretario de Turismo, Daniel Scioli, el asesor de Villarruel, Mario "Pato" Russo, el ex diputado nacional del radicalismo Rodrigo De Loredo y los padres de Milei. Junto estos, estuvo el economista ultraliberal Alberto Benegas Lynch (hijo), al que el Presidente reconoció al inicio de su discurso. El otro respondió saludándolo con el brazo extendidos.
Tras la sesión de apertura, Milei agasajó a los legisladores en la Quinta de Olivos. Si bien se había mencionado que iban a comer asado, algunos de los comensales no pudieron confimar que ese iba a ser el menú. Según trascendió, sirvieron empanadas.
