Empresarios, dirigentes de cámaras y asociaciones y funcionarios siguen por estas horas las alternativas de eventuales modificaciones al texto del proyecto de la reforma laboral.
Se trata, entre otros puntos claves, de lo que respecta a los aportes que reciben tanto sindicatos como entidades gremiales empresarias.
Ocurre que el artículo 128 puso en vilo a las instituciones que representan a las empresas, ante la eventualidad de que su aplicación derive en el desfinanciamiento absoluto de esas cámaras.
En cambio, los gremios mantienen sus aportes sin cambios, lo cual “desequilibraría absolutamente el escenario laboral”, afirman desde las entidades intermedias consultadas por la Agencia Noticias Argentinas.
En rigor, se plantea que los aportes obligatorios del que gozan los sindicatos tengan su correspondencia en las asociaciones que representan al empresariado, sin afectar la actividad gremial empresaria, en particular de las pymes del interior, quienes buscan en esas entidades formas de alzar su voz.
Los aportes a las cámaras empresariales son destinados a la representación colectiva, la capacitación de las empresas y la participación en los debates paritarios, por lo que terminan configurando el sistema de financiamiento que les permite actuar, explican.