17 de agosto, 2021

Lanzamientos/Entrevista

San Martín al filo de la navaja

Celebramos el 17 de agosto con una entrevista a Toni Torres, artífice del libro «San Martín por Breccia» donde se agrupan los trabajos que el dibujante de Perramus realizó durante más de una década para la revista Billiken y otras publicaciones escolares. Toni revela cuál fue su método para unificar todo ese material perdido en antiguas revistas. No dejes de visitar la galería escolar de Alberto Breccia.

San Martín al filo de la navaja

Hace muy poquito, la editorial Loco Rabia editó un libro que llamará la atención de los fanáticos del noveno arte, un volumen inédito de Alberto Breccia. A 28 años de su muerte, esto tiene una explicación. El libro, como tal, nunca existió. Es una creación del especialista y coleccionista Toni Torres (dueño del reducto fanático El club del Comic, proveedor exclusivo de Fierro de casi todas las publicaciones antiguas que estamos reeditando). Como lo narra a continuación, Toni Torres presentó el proyecto de armar un libro biográfico sobre la vida del libertador americano, el General José de San Martín, en formato de historieta, utilizando las viñetas sueltas que Alberto Breccia realizó a fines de los 60s y comienzos de los 70s para diversas revistas escolares.

El experimento fue exitoso y el libro mantiene una unicidad de criterio extraordinaria, tanto así que puede equipararse a otros trabajos similares de Breccia como La vida del Che (dibujado en colaboración con Enrique) o La vida de Evita.

Alberto Breccia era conocido por su autoexigencia (que lo llevó a destruir originales o a despreciar gran parte de su obra), por lo que sus trabajos por encargo no son muy conocidos. De aquí que la labor de Toni Torres y Alejandro Farías, factótum del sello Loco Rabia, sea tan meritoria y digna de alabanza.

San Martín por Breccia (y Toni Torres) no sólo recupera el bronce que perpetró la escolaridad de antaño, sino también la carnadura histórica detrás de las leyendas.

-En el prólogo contás que te llevó casi diez año concretar este proyecto. ¿Cómo se te ocurrió armar un volumen de historietas con las ilustraciones escolares de Alberto?

-Soy fanático del trabajo de Alberto Breccia desde mi adolescencia. Me moría con el Mort Cinder que salía en Pif-Paf y todavía recuerdo que me temblaban las manos cuando conseguí la edición mexicana del sus adaptaciones de Lovecraft, que en aquella época era inconseguible. Fui coleccionando durante años sus historietas, y además, guardaba cualquier Billiken dónde aparecieran ilustraciones suyas.

Un día se me ocurrió que estaría bárbaro hacer un libro con todo ese material. Pero eran tantas los dibujos que llevarían varios volúmenes. Además, había de todo: animales, cuentos, historia antigua, paisajes campestres, todo tipo de ilustraciones que se te ocurran para una revista escolar. Aquella primera idea fue transformándose hasta pensar en hacer una historia de la Argentina, pero más tarde, pensé en algo todavía mejor: hacer la vida de San Martín, el máximo prócer argentino, pero en historieta, dándoles así un nuevo formato a los dibujos sueltos, y desperdigados en cientos de revistas. Una locura ¿No?

-Sí, eso es lo que llama la atención al leer el libro. Parece un trabajo hecho a pedido por Alberto… Teniendo en cuenta esto, ¿Cómo reuniste el texto y los dibujos para que reflejaran ese contenido?

-Yo ya había juntado muchos Billikenes cuando se me ocurrió la idea, e iba de a poco escaneando las imágenes. Cuando finalmente decidí hacer la vida de San Martín, me aboqué a conseguir todos los demás números de la revista que me faltaban de esos años. También sumé los repuestos escolares en los que Breccia había dibujado y dos libros ilustrados sobre historia: uno de Argentina y otro sobre Chile.

Después tuve que armar un rompecabezas, dividir las imágenes por hechos, la infancia de San Martín, su vida en España, su regreso, el Cruce de los Andes, su encuentro con Bolívar, etc. Tuve que estudiar historia y hacer el guion, y luego ubicar los cuadros, página por página, teniendo en cuenta las reglas de la historieta para que parezca que el libro fue concebido así. Nunca fue otra cosa que un libro de historietas.

-¿Tenés idea de cuál fue el destino de esos originales?

-Los originales de cada ilustración debieron quedar en poder de las editoriales, ya que era la costumbre de la época. Y a Breccia, creo yo, no le importaban. Posiblemente las editoriales los hayan tirado. Pero si no lo hicieron, estaría bueno que se los devuelvan a la familia.

-¿Qué pensaba Alberto de eso trabajos?

-Por lo que sé, eran ilustraciones comestibles, Alberto las hacía simplemente para alimentar a su familia. Le pedían que haga a Colón y «Tomá, acá tenes un Colón». Le pedían que haga una granja y salían unos cerdos, una vaca y unos pollitos. Pero Alberto era un genio. Y aunque no lo quisiese, no lo podía evitar. Sus trabajos son hermosos y fuertes. Tienen una línea pesada que transmite mucho poderío. Algunos de esos cuadros son mil veces mejores que otras cosas que hacía en formato de historieta en aquella época. Sin duda, cualquier dibujo suyo, sería la gloria para cualquier otro dibujante.

-¿En qué período de la obra de Alberto se ubican estos laburos?

-Son trabajos realizados entre 1964 y 1974. En esos años Breccia trabajaba para Inglaterra haciendo historietas bélicas. Pero también hizo trabajos mucho más personales como la Vida del Che y su versión del Eternauta.

-Alberto fue muy conocido por las técnicas de vanguardia que aplicaba en sus historietas, ¿hizo lo mismo en estas ilustraciones?

-Hay un antes y un después de Mort Cinder. Esa obra la hizo en 1962, así que el Alberto de estos años es un dibujante que ya llegó a su madurez expresiva. Que ya sabe lo que quiere dibujar. Antes de Mort Cinder había dibujado durante años historieta clásica y era una bestia. Pero después de esa obra nació en él una cualidad expresiva, una fuerza en sus dibujos y en su trazo que no lo abandonó nunca más. En estas ilustraciones que conforman el libro de la Vida de San Martín se nota mucho.

No utiliza técnicas mixtas ni collage como en el Eternauta o los mitos de Lovecraft, pero hay muchos dibujos que son para enmarcarlos y colgarlos en una pared. Hay que pensar que para esta misma época estaba haciendo el Eternauta, una historieta con características expresionistas bien palpables. En el libro agregamos algunas ilustraciones de la primera página, que yo las llamo alegorías y que son netamente expresionistas. 

-¿Cómo fueron armando el libro con la editorial?

Primero yo junté todo el material y escanee todos los cuadros, uno por uno. Ordené cada uno en su página dándole un sentido historietístico. En una página, por ejemplo, puede haber un plano cercano, otro medio, otro cuadro con varias personas y uno que tenga que ver con un paisaje. Buscando un equilibrio como si fuese yo el dibujante. Entonces le entregué a la editorial un archivo con los dibujos numerados y ordenados, página por página, con el guion de cada página también.

Allí los diagramadores tuvieron que hacer su magia, sacar los colores de las ilustraciones que lo tuviesen, ya que muchos dibujos eran en color y otros en blanco y negro. Limpiaron cada cuadrito escaneado para que pueda ser publicado. Cuadro por cuadro. Y los fueron ubicando página por página, agrandando unos y acomodando otros y viendo cómo podían meter tanto texto. Pero por suerte los diagramadores son grandes magos y el libro quedó bárbaro. Cabe decir que un poco de ayuda teníamos.

Todas las ilustraciones pertenecen a uno de los más grandes dibujantes de la historieta argentina: el maestro Alberto Breccia. Para él son los aplausos…

Plancha original publicada en la revista Billiken.

Pepe Muñoz

Pepe Muñoz

Escritor y periodista especializado en cultura popular.

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