De película: el aterrizaje forzoso de una avioneta privada en Río Negro resultó impecable y tres tripulantes salvaron su vida de un accidente que podría haber sido fatal. El hecho ocurrió en la zona de Las Grutas el último fin de semana.
En la avioneta viajaba un matrimonio oriundo de la ciudad santafesina de Arroyo Seco y una tercera persona a cargo de la dirección de la aeronave. Pese al susto y la tensión del momento, los ocupantes sobrevivieron y sufrieron solamente lesiones leves.
La falla que provocó medidas drásticas
El accidente con la avioneta ocurrió pocos minutos después del despegue desde el aeródromo Antoine de Saint Exupéry. Notaron una falla mecánica y rápidamente decidieron descender de emergencia en una zona de médanos. La aeronave, un North American Navion de matrícula LV-YYL, había partido desde Las Grutas hacia Arroyo Seco.
Los tripulantes habían ido a pasar la fiesta de Año Nuevo en Las Grutas y emprendían el regreso cuando notaron el desperfecto que forzó un aterrizaje temprano en un área de vegetación a tres kilómetros del cruce de las Rutas Nacionales 3 y 251 y la Ruta Provincial 2.
El presidente del Círculo de Aviación Rosario y propietario de una estación de servicio Joaquín Martins, de 65 años, era uno de los pasajeros de la avioneta junto a su esposa, de 61 años.
La rápidez del operativo de rescate
Después de caer en la zona de vegetación, uno de los tripulantes caminó varios kilómetros hasta una estación de servicio YPF para pedir ayuda. Tras dar aviso sobre el accidente, policías, bomberos voluntarios y personal de salud de la zona se acercaron de inmediato.
Los tres pasajeros fueron trasladados al hospital Aníbal Serra de San Antonio Oeste, pero desde el primer momento confirmó que estaban lúcidos y fuera de peligro. Sin embargo, se abrió una investigación que quedó a cargo de la Fiscalía descentralizada de San Antonio Oeste junto con los organismos aeronáuticos competentes.
Tomó intervención el gabinete de Criminalística de la Policía provincial, el médico policial y la autoridad aeroportuaria y también participó la Junta de Seguridad en el Transporte de la Nación para determinar las causas técnicas de la falla de la avioneta. Desde el Ministerio Público Fiscal descartaron la existencia de delito y confirmaron que no hubo lesiones de gravedad.
La comunidad de Arroyo Seco seguía con atención el estado de salud de sus coterráneos, por lo cual la buena noticia llevó tranquilidad a toda la ciudad. El accidente podría haber resultado fatal, así que el foco volvió a ponerse sobre la importancia de la rápida reacción ante las emergencias y el trabajo coordinado entre las fuerzas de seguridad, de salud y de riesgo para contener estos episodios.
