A Milei y a la Patagonia le faltan, al menos, 274 brigadistas: infla el pecho con el operativo pero los combatientes deberían ser 700

Mientras los familiares de los brigadistas hacen colectas para acercarles mochilas o cremas contra quemaduras que el Estado no les provee, Milei se vanagloria con el operativo desplegado, con menos brigadistas de los necesarios y con salarios de miseria para los combatientes del fuego.

29 de enero, 2026 | 20.15

El presidente Javier Milei, acorralado por la presión social, terminó por aumentar los recursos antes ajustados para el combate del fuego, no sin antes completar la reacción tardía con una publicación en las redes sociales para ufanarse del operativo desplegado y de la "histórica lucha" de los 426 brigadistas hoy activos, según el Ejecutivo. El plantel es insuficiente: se necesitan 274 más en este contexto y hay informes oficiales de 2023 que lo prueban. Mientras tanto, los familiares de los combatientes del fuego están organizando colectas para, al menos, poder acercarles mochilas tácticas acordes, colirios o cremas para tratar quemaduras para ellos que, a veces, caminan entre 5 y 6 horas solamente para llegar hasta el foco o directamente deciden dormir en la intemperie cerca del fuego.

En diciembre de 2023, con menos incendios de los que hoy enfrenta la Patagonia argentina, un informe de Parques Nacionales determinaba que se necesitan al menos 700 brigadistas nacionales (sin contar los provinciales) ante la "recurrencia de incidentes y eventos climáticos cada vez más extremos". En ese entonces llegaron a ser 450 los combatientes activos, aunque el plan establecía que nuevas incorporaciones eran imprescindibles y que había que aumentar la dotación de forma escalonada "para mejorar la capacidad de respuesta ante incidentes". Este medio se comunicó con el Ministerio de Seguridad, a cargo del Servicio Nacional del Manejo del Fuego, para ver si había algún diagnóstico más reciente propio pero no obtuvo respuesta. 

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"Las actuales circunstancias del sistema nacional de áreas protegidas, de marcado aumento de la superficie a proteger, de visitación creciente, y de recurrencia de incidentes y eventos climáticos cada vez más extremos, indica que la APN requiere un mínimo de 700 brigadistas de incendios forestales para hacer frente a esta nueva realidad", puntualizó el informe al que tuvo acceso El Destape

El temor era palpable porque las autoridades habían registrado que "en el período comprendido entre el 1° de enero de 2020 al 30 de noviembre de 2023 se habían registrado en total 282 focos de incendios, con una superficie promedio anual afectada superior a las 83.000 hectáreas, siendo el año 2022 el que generó mayor pérdida de superficie, casi 150.000 hectáreas". Al momento, entre La Pampa, Chubut, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz ya superaron este año las 230.000 hectáreas devastadas por el fuego, con un impacto ambiental y productivo inédito. El gobierno de MIlei le está haciendo frente apenas con 426 brigadistas, que están ganando entre 650.000 pesos y 850.000 pesos por mes, por debajo de la canasta básica local. 

"En realidad somos 391 solamente de Parques Nacionales, sin contar los provinciales. Tenemos alrededor de 40 brigadistas menos. Hay un montón de brigadistas que se fueron con experiencia, o que les resignaron el contrato, porque nosotros somos contratados. En el 2024 y 2025 nos contrataron de manera trimestral. Este año logramos que sea anual el contrato, pero en total tenemos menos trabajadores con experiencia", graficó Ariel Dáttoli, brigadista de Parques Nacionales que se encuentra apagando el fuego en Bariloche, con condiciones cada vez más desfavorables, porque las tempereraturas rondan los 30° pero el viento no da tregua. "No nos da un respiro porque ningún momento es bueno para poder trabajar", se lñamentó Ariel. 

Solamente en Bariloche más de 200 brigadistas se levantan todos los días entre las 4 y las 5 de la mañana para ir a la base central desde donde luego se dispersan a los lugares de combate. Ellos preparan sus equipos de agua, herramientas y salen al terreno. "Algunos pueden manejar en vehículo por camino, vehículo motorizado, otros tendrán que pasar en lancha, del otro lado del lado de Rivadavia y algunos que trabajan de media ladera para arriba de la cordillera quizás mediante los medios aéreos como helicópteros, que nos hacen los traslados hacia los puntos para empezar a trabajar", relató Ariel. Si bien por el momento dicen que el equipamiento alcanza por poco, en su día a día también tienen que sumar tareas de costurería muchas veces: " Los brigadistas tienen que estar cosiendo igualmente. No es raro que estemos cosiendo pantalones en el medio del incendio porque uno ya tiene incorporada la ropa una vez que trabajas en un incendio o dos, porque es cómoda también, y recambiarla siempre lleva como un tiempito para adaptarse, pero lo ideal es trabajar con ropa que esté en buenas condiciones". 

Un grupo de familiares se organizó para hacer frente a la desidia del Estado disminuido. Están llevando adelante una colecta porque ellos no son muchos los que pueden salir a denunciar esta situación. "Las familias tuvimos que salir a armar la colecta porque ellos tienen contratos de 3 meses y no se pueden arriesgar a perder el laburo además", aseguraron quienes esperan conseguir 8 millones para poder conseguir 33 mochilas tácticas, aunque también esperan conseguir dinero para borcegos, plantillas, colirio, cremas contra quemaduras, elementos que aseguran que "no les proveen desde el parque". "Su indumentaria tampoco fue renovada, realmente están en condiciones de mucha precariedad frente al incendio y al enorme, gigante esfuerzo que hacen", denunciaron. 

En diciembre de este año, cuando el fuego estaba recién comenzando, los brigadistas alertaron que la emergencia ígnea decretada en algunas provincias tenía que complementarse con la emergencia nacional y y también "con la salarial", porque las condiciones de trabajo de las y los brigadistas de todo el país que combaten los incendios eran sinónimo de "inestabilidad laboral" y  "degradación" . En un comunicado de ATE, advirtieron que solo habían quedado 391 brigadistas en la Administración de Parques Nacionales (no 426, como dice el Gobierno con números que parecen estar desactualizados).  

"A principios del 2024 eran 430 combatientes de incendios forestales para atender más de 5.000.000 de hectáreas y apoyar al resto de las provincias cuando los incendios se desbordan y son convocados por el Servicio Nacional de Manejo del Fuego", alertaban en diciembre los brigadistas, a diferencia de lo que sostiene el Gobierno. Los que quedaron reciben un sueldo por debajo de la canasta básica porque el salario inicial en la zona centro del país era al mes de noviembre de 2025 de $ 610.000 y en la Patagonia $ 860.000. La pérdida salarial superó el 50% desde diciembre del 2023. 

"Los brigadistas están con salarios de miseria, con precariedad laboral, sin carrera profesional por falta de estabilidad laboral y todo el área está con recorte de presupuesto, con subejecución presupuestaria, con el traspaso del fondo de manejo del fuego a Seguridad sin el enfoque de prevención", advirtió Alejo Fardjoume, delegado de ATE Parques Nacionales. 

El informe de situación de los brigadistas había anticipado la crisis. "La regresión salarial de lxs combatientes de incendios forestales se transformó en una herramienta expulsiva, obligando al pluriempleo, que desgasta a lxs trabajadorxs en una actividad que necesita por seguridad y salud propia y de los bienes y personas que protege, de un descanso descanso adecuado", denunciaban. 

En el medio, estuvieron inhalando humo, cargando 25 kilos en la espalda, saliendo a las 5 de la mañana y volviendo a las 20, con suerte. "Sin ellos estaríamos realmente al horno. Por suerte la organización comunitaria funciona", sumó Fajdoume. 

Este jueves, el Gobierno distribuyó finalmente fondos entre 1.062 asociaciones, federaciones provinciales y el sistema nacional, con el objetivo de mejorar el equipamiento, la capacitación y la capacidad operativa ante emergencias de gran escala. El monto representa menos del 1% de la emisión de deuda por 11 mil millones de dólares que realizó el Gobierno a principios de mes, pero además los trabajadores de Parques aseguran que "no es más de lo que debe Nación por la recaudación del fondo que les corresponde, que lo tenían pisado".

Lo que anticipan los funcionarios es más ajuste, por el contrario. "Resulta profundamente preocupante la merma sostenida de trabajadores y trabajadores como consecuencia de despidos, jubilaciones y renuncias", se quejaron días atrás ante la activación de un nuevo plan de retiro voluntario. "Este escenario compromete gravemente la operatividad tanto de las áreas protegidas como de la Casa Central", enfatizaron desde ATE Parques Nacionales. 

Ariel también es escéptico al respecto. "Esos son recursos que van para cada provincia y después hay que ver en qué tiempo y de qué forma llegan. Generalmente, llegan tarde, no para el combate, sino que llegan para lo que se llama la reconstrucción. más que nada social, del tejido social: casas, comprar pasto o alfalfa para los animales o para los pobladores que tienen su economía regional alrededor de los animales. Y que llegan poco y nunca llegan a tiempo. Para ilustrar la situación, contó que los recursos que el año pasado se reasignaron cuando se prendió fuego la zona de El Hoyo, no se destinaron en su totalidad aún. "Si bien ha llegado algo, no llegaba de manera concreta; entonces, hay que ver para qué se destinan ahora esos recursos. No va a ser para el combate porque no van a llegar ya, van a ser de a poco a cuenta gota", enfatizó.