Hay una mascarilla casera muy simple de hacer con solamente dos ingredientes que te ayuda a cerrar los poros dilatados. Los poros abiertos pueden resultar muy molestos y son uno de los temas más difíciles de resolver. Sin embargo, algunos ingredientes naturales pueden contribuir a mejorar la apariencia de la piel.
Esta mascarilla se prepara a base de clara de huevo y avena, dos ingredientes que mejoran significativamente la textura de la piel. Cabe destacar que no te va a dar resultados mágicos, sino que puede contribuir de forma natural. Si el problema persiste, lo mejor es consultar con un dermatólogo. Esta mascarilla fue compartida por Meli Davila y es muy fácil de hacer en casa.
Cómo hacer una mascarilla casera para cerrar los poros dilatados
Ingredientes
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1 clara de huevo.
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2 cucharadas de avena.
Preparación
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En un bol, mezclar la clara de un huevo. Tiene que quedar una consistencia espumosa.
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Llevar dos cucharadas de avena a una licuadora. Tiene que quedar completamente triturada.
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Integrar muy bien ambos ingredientes, batiendo.
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Una vez lista la preparación, aplicala con algodón o una brochita en las zonas de tu cara donde tengas los poros más abiertos. Dejá actuar entre 10 y 20 minutos.
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¡Listo!
Aclaraciones importantes
Aunque muchas personas buscan formas de “cerrar” los poros, es importante aclarar que los poros no pueden abrirse ni cerrarse por completo. Lo que sí puede ocurrir es que se vean más o menos visibles dependiendo de factores como la producción de grasa, la acumulación de impurezas o la elasticidad de la piel.
La clara de huevo suele utilizarse en mascarillas caseras por su efecto tensor temporal, mientras que la avena es conocida por sus propiedades calmantes y exfoliantes suaves. Juntas pueden ayudar a que la piel luzca más lisa y uniforme después de su aplicación.
Sin embargo, los resultados son temporales y no reemplazan los tratamientos dermatológicos. Para mejorar de manera más efectiva la apariencia de los poros dilatados, los especialistas suelen recomendar ingredientes como el ácido salicílico, la niacinamida o los retinoides.
Antes de aplicar cualquier mascarilla casera, se recomienda realizar una pequeña prueba en una zona de la piel para descartar irritaciones o reacciones alérgicas. Esta preparación puede incorporarse ocasionalmente a la rutina de cuidado facial, siempre acompañada de limpieza, hidratación y protección solar diaria para mantener la piel saludable.
