Las pantallas de los veladores suelen pasar desapercibidas a la hora de la limpieza del hogar, pero cumplen un rol clave en la estética y en la calidad de la iluminación de los ambientes. Con el uso diario, acumulan polvo, pelusa y, en algunos casos, manchas que opacan la luz y le dan al espacio un aspecto descuidado. Mantenerlas limpias ayuda a que la iluminación sea más pareja y a que el ambiente luzca más ordenado y agradable.
Además de una cuestión visual, la limpieza de las pantallas también es importante desde el punto de vista higiénico. El polvo acumulado puede dispersarse en el aire cada vez que se enciende el velador, afectando la calidad del ambiente, especialmente en dormitorios. Incorporar estos objetos a la rutina de limpieza general evita que se conviertan en focos de suciedad difíciles de remover con el tiempo.
A la hora de limpiarlas, es fundamental tener en cuenta que se trata de piezas delicadas. Muchas pantallas están hechas de tela, papel, mimbre o materiales sintéticos sensibles, por lo que no se recomienda el uso de productos químicos fuertes ni el exceso de agua. Lo ideal es retirar el polvo con un plumero suave, un cepillo de cerdas blandas o incluso el accesorio de cepillo de la aspiradora, siempre con movimientos cuidadosos.
Seguir una serie de trucos simples puede marcar la diferencia y evitar daños innecesarios. Antes de manipularlas, conviene desenchufar el velador y retirar la pantalla para trabajar con mayor comodidad. En caso de necesitar una limpieza más profunda, se puede optar por un paño apenas humedecido con agua y jabón neutro, probando siempre en una zona poco visible.
Trucos para limpiar las pantallas de los veladores sin estropearlas
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Quitar el polvo en seco: antes de mojar, pasar un plumero o un paño de microfibra seco para retirar el polvo superficial sin dañar el material.
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Desarmar la pantalla si es posible: separar la pantalla de la base facilita la limpieza y evita que la humedad llegue a la parte eléctrica.
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Usar paño apenas húmedo: humedecer muy poco un paño limpio con agua tibia y pasarlo suavemente, sin frotar con fuerza, para no deformar ni manchar la tela.
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Jabón neutro para manchas: en caso de suciedad más marcada, agregar una gota de jabón neutro al agua y limpiar con movimientos suaves y parejos.
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Evitar productos agresivos: no usar alcohol, lavandina ni limpiadores multiuso, ya que pueden decolorar o dañar la superficie de la pantalla.
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Secar correctamente: dejar secar al aire en un lugar ventilado o pasar un paño seco, evitando el sol directo que puede manchar o deformar el material.
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Cepillar telas delicadas: en pantallas de tela, un cepillo de cerdas suaves ayuda a emparejar la superficie una vez seca.
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Limpiar con regularidad: mantenerlas libres de polvo de forma frecuente evita que la suciedad se adhiera y prolonga su buen estado.
