El truco de limpieza infalible para que tu cafetera quede impoluta: será un antes y un después

Las cafeteras son elementos presentes en muchas cocinas y por eso es importante mantenerlas limpias. Existen trucos para que salga hasta el último rasto de suciedad de las mismas.

04 de enero, 2026 | 13.35

Mantener las cosas de la cocina limpias es fundamental para garantizar la higiene, el buen funcionamiento de los utensilios y la calidad de los alimentos que se consumen a diario. En este contexto, la cafetera merece una atención especial, ya que es un elemento de uso frecuente que suele pasar desapercibido en la rutina de limpieza. Restos de café, humedad y sarro pueden acumularse con el tiempo, afectando tanto el sabor de la bebida como la durabilidad del aparato.

La cafetera tiende a acumular suciedad porque el café molido deja aceites naturales, mientras que el agua genera depósitos de cal y minerales en los conductos internos. Si no se limpia con regularidad, estos residuos no solo alteran el aroma y el gusto del café, sino que también pueden favorecer la aparición de bacterias y obstrucciones.

Existen trucos simples y efectivos para dejar la cafetera impoluta sin recurrir a productos costosos. El uso de vinagre blanco o ácido cítrico diluido en agua es una de las opciones más populares para eliminar el sarro y desinfectar el interior. Basta con hacer pasar la mezcla por el circuito, luego repetir el proceso solo con agua limpia y lavar las partes desmontables con detergente neutro para obtener excelentes resultados.

Una cafetera limpia no solo mejora la experiencia de tomar café, sino que también contribuye a una cocina más ordenada y saludable. Cuidar este tipo de electrodomésticos prolonga su vida útil y asegura que cada preparación sea segura y sabrosa. Prestar atención a los pequeños detalles de limpieza diaria marca la diferencia y refleja el cuidado general del hogar.

Tips para hacer un buen café

  • Usar café de buena calidad: Elegir granos frescos y, si es posible, de origen conocido marca una gran diferencia en el sabor. El café recién molido conserva mejor sus aromas y aceites naturales.

  • Moler el café justo antes de prepararlo: La molienda reciente evita que el café pierda fragancia y cuerpo. Además, ajustar el tipo de molienda según el método (fina, media o gruesa) mejora notablemente el resultado final.

Café.

  • Respetar la proporción café-agua: Una medida equilibrada es clave para que el café no quede ni aguado ni demasiado fuerte. Como referencia, se puede usar una cucharada colmada de café por cada 180 ml de agua.

  • Utilizar agua de buena calidad: El agua debe ser potable, sin sabor ni olor fuerte. El exceso de cloro o minerales puede alterar el gusto del café, incluso si el grano es excelente.

  • Cuidar la temperatura del agua: El agua no debe hervir completamente. Lo ideal es que esté entre 90 y 96 °C, para extraer los sabores sin quemar el café.