El anuncio del casamiento de Lali Espósito y Pedro Rosemblat sacudió al mundo del espectáculo y generó una catarata de reacciones, entre felicitaciones, sorpresa y comentarios inesperados. Pero una de las respuestas que más llamó la atención fue la de Mario Pergolini, quien fiel a su estilo irónico y filoso, reaccionó con un video cargado de humor, sarcasmo y frases que no pasaron inadvertidas.
La pareja confirmó su compromiso en plena escapada romántica por Brasil, tras casi dos años de relación. Fue la propia Lali quien compartió la noticia en redes sociales con una serie de fotos íntimas y la frase “Nos casamos”, mostrando por primera vez el anillo de compromiso. Las imágenes rápidamente se viralizaron y despertaron el entusiasmo de fans y colegas, aunque también dejaron lugar para comentarios incrédulos, como el de Pergolini.
¿Qué dijo Mario Pergolini sobre el casamiento de Lali Espósito y Pedro Rosemblat?
Desde su cuenta de Instagram y mirando a cámara, el exconductor de CQC se mostró sorprendido por la noticia y lanzó una reflexión con tono burlón: “¿No es que la gente ya no se casaba?”, recordó, incluso, una vieja declaración de la cantante en la que aseguraba que no se veía casada “ni en pedo”.
A partir de ahí, imaginó una escena ficticia en la que Pedro Rosemblat, convencido de que recibiría un no como respuesta, termina aceptando la propuesta de matrimonio: “Y va que la agarra… se querrá matar”, ironizó. Todo con tono de broma y sin buscar hacer sentir mal a la pareja de Lali y Pedro.
Lejos de quedarse ahí, Pergolini continuó su monólogo con una supuesta búsqueda de regalos para la boda, enumerando opciones cada vez más absurdas y graciosas. Desde viajes por Europa hasta una picada, una cafetera o incluso una rosa “como la de La Bella y la Bestia”, remató con una frase que volvió a encender la polémica: “Ella es bella y él es bestia”. Tampoco faltaron referencias políticas y chicanas generacionales, al imaginar cómo sería la fiesta y hasta el futuro de los hijos de la pareja.
El cierre, como era de esperarse, fue ambiguo pero conciliador. Tras varias idas y vueltas sobre si aceptaría o no una eventual invitación al casamiento, Pergolini miró a cámara y concluyó con un escueto pero contundente: “¡Que sean felices!”. Una reacción que mezcló humor ácido, sorpresa genuina y el estilo provocador que lo caracteriza, sumándose así al interminable debate que generó una de las bodas más comentadas del verano.
