Cómo es “La Fortaleza”, la casa de Rosario donde Messi descansa tras jugar el Mundial

Tras la final del Mundial 2026, Lionel Messi volvió a descansar a "La Fortaleza", la exclusiva mansión que comparte con Antonela Roccuzzo en las afueras de Rosario.

22 de julio, 2026 | 14.50

Después de volver a ponerse la camiseta de la Selección argentina en el Mundial 2026 y de disputar una nueva final con la Albiceleste, Lionel Messi eligió hacer lo de siempre: regresar a Rosario para reencontrarse con su familia y bajar el ritmo lejos de los estadios. Su refugio se llama "La Fortaleza", y es una imponente mansión que comparte con Antonela Roccuzzo en el exclusivo barrio privado Kentucky, en la localidad de Funes, a pocos kilómetros del centro rosarino.

Cada vez que termina una temporada o un torneo importante, el capitán argentino convierte esa propiedad en su lugar de descanso. Allí pasa tiempo con Antonela y sus hijos, recibe a familiares y amigos y disfruta de una rutina mucho más tranquila que la que lleva durante el año en Europa o Estados Unidos.

La vivienda comenzó a construirse hace varios años sobre varios terrenos adquiridos por la pareja y, según distintas publicaciones especializadas, demandó una inversión inicial cercana a los cuatro millones de dólares. El resultado fue una residencia diseñada para combinar privacidad, confort y espacios destinados tanto al descanso como al entrenamiento físico.

Entre las comodidades que trascendieron se encuentran una gran piscina, gimnasio completamente equipado, cancha de fútbol, amplios jardines, un garaje con capacidad para varios vehículos y sectores especialmente pensados para la vida familiar. Además, la propiedad cuenta con estrictas medidas de seguridad, algo fundamental considerando la enorme exposición pública del futbolista.

El refugio elegido tras otro Mundial

Luego de la final del Mundial 2026, Messi aterrizó en Rosario junto a Antonela y sus tres hijos en su avión privado. Como suele ocurrir en cada regreso, cientos de fanáticos se acercaron a las inmediaciones del barrio privado con la esperanza de verlo, aunque el complejo mantiene fuertes controles de acceso para preservar la intimidad de sus residentes.

Aunque hoy descansa en una de las propiedades más exclusivas de la región, Messi nunca dejó de estar vinculado con el barrio donde creció. Su infancia transcurrió en La Bajada, en la zona sur de Rosario, donde todavía se conserva la casa familiar y un circuito turístico que recorre los lugares que marcaron sus primeros años como el potrero donde jugaba, su escuela, el club donde comenzó a dar sus primeros pasos y decenas de murales que homenajean su historia.

Luego de la final del Mundial 2026, Messi aterrizó en Rosario junto a Antonela y sus tres hijos en su avión privado.

Ese recorrido se convirtió en uno de los principales atractivos de la ciudad. Las calles lucen pintadas de celeste y blanco, los vecinos mantienen vivo el recuerdo del pequeño Leo y visitantes de todo el mundo llegan para conocer el lugar donde comenzó la historia del futbolista que terminó levantando la Copa América, la Finalissima y el Mundial antes de seguir escribiendo nuevos capítulos con la Selección argentina.