Cada 26 de febrero, el Día Mundial del Pistacho celebra a uno de los ingredientes más valorados de la gastronomía internacional. Su sabor intenso, su color vibrante y su versatilidad lo posicionaron como tendencia en pastelería, heladería y cocina gourmet, con fuerte presencia en Buenos Aires.
Este fruto seco, conocido como “oro verde”, ganó protagonismo en los últimos años gracias a su incorporación en recetas que van desde clásicos reinventados hasta creaciones contemporáneas. En la capital argentina, distintos espacios lo utilizan como ingrediente central, respetando su identidad y explorando nuevas formas de disfrutarlo.
Merienda: la torta flan de pistacho que redefine la pastelería en Palermo
En una esquina destacada de Palermo, frente a la plazoleta William Morris, se encuentra Merienda, un espacio que reinterpreta sabores tradicionales. Dentro de su propuesta de pastelería, la torta flan de pistacho se convirtió en uno de los productos más representativos.
Elaborada con pistachos verdes como base principal, esta preparación logra un equilibrio entre textura y sabor. La cocción a baño María aporta una consistencia uniforme, mientras que la base de galletitas Lincoln y chocolate blanco suma contraste. La porción se presenta con mousse de caramelo, que complementa el perfil del fruto seco sin opacarlo.
Corte Charcutería: el pistacho en clave salada y gourmet
El pistacho también encontró su lugar en la charcutería artesanal en Corte Charcutería, ubicado en Belgrano. Allí, la spianata de avellanas y pistacho representa una innovadora forma de integrar este ingrediente.
Este embutido seco madurado se elabora con carne de cerdo seleccionada, condimentada con vermut, pistachos y avellanas. Luego atraviesa un proceso de maduración superior a los dos meses. El resultado es un producto complejo, donde el fruto seco aporta textura y un sabor distintivo. Se suele servir con quesos gourmet y vinos blancos o rosados.
Gontran Cherrier: opciones dulces con pistacho en formato boulangerie
La reconocida boulangerie Gontran Cherrier ofrece distintas preparaciones que incorporan este ingrediente en versiones dulces.
Entre las opciones se destacan el cappuccino pistache, que combina café espresso con leche condensada y el sabor característico del fruto seco, y el éclair relleno con crema pastelera de pistacho. También sobresalen la cookie de pistacho y chocolate blanco y el budín con frambuesas, donde el ingrediente aporta identidad y equilibrio.
Sole di Parma: alfajor y torta vasca con protagonismo del pistacho
En Tigre, Sole di Parma presenta dos alternativas que destacan por su elaboración artesanal. El alfajor de pistacho combina galletas de almendras, ganache del fruto seco y un centro frutal, cubierto con chocolate amargo.
Otra de las especialidades es la torta vasca con frambuesas, coronada con pistachos garrapiñados que aportan textura y un perfil tostado. Ambas propuestas reflejan el creciente interés por incluir este ingrediente como componente principal y no solo decorativo.
Williamsburg: el helado de pistacho que resalta su esencia natural
El formato helado es otra de las expresiones más valoradas de este fruto seco, y en Williamsburg se presenta en versión soft.
Este desarrollo se caracteriza por su color natural, textura cremosa y sabor profundo, con notas tostadas equilibradas. La receta prioriza la calidad de la materia prima, lo que permite apreciar la intensidad del pistacho sin exceso de dulzor.
