Por qué los gatos "amasan" y qué significa que lo hagan

Todo lo que hay que saber sobre la conducta de los gatos. Por qué "amasan" a sus dueños y qué significa esto.

21 de enero, 2026 | 19.34

Cualquier persona que conviva con un gato alguna vez se hizo la misma pregunta: ¿por qué amasa? El pequeño felino se sube al sillón, a una manta o directamente al cuerpo de su dueño y empieza a presionar con las patas delanteras, una y otra vez, como si estuviera preparando una masa invisible. Lejos de ser un comportamiento sin sentido, es una de las formas más claras que tienen los gatos de expresar cómo se sienten.

Amasar es una conducta que aparece muy temprano en la vida felina y que está directamente ligada a la etapa de lactancia. En sus primeros días, los gatitos presionan el abdomen de su madre para estimular la salida de la leche mientras succionan. Según explicaron las veterinarias Susan Hazel y Julia Henning, de la Universidad de Adelaida, a la revista The Conversation, los gatos se vinculan principalmente a través del tacto con sus progenitores, y ese vínculo queda grabado desde el inicio.

Los gatos "amasan" porque se sienten seguros.

Con el paso del tiempo, el gato crece, se independiza y deja de mamar, pero el gesto permanece. No desaparece porque está asociado a una sensación de bienestar y seguridad. Por eso, en la adultez, el amasado reaparece en momentos de calma, por ejemplo, antes de dormir, durante una siesta o cuando el animal se siente especialmente cómodo en un lugar o con una persona.

Qué significa que un gato amase

Cuando un gato amasa significa que está relajado y se siente a gusto. En este sentido: “Los gatos tienen unas glándulas odoríferas en las almohadillas de sus patas, y cuando amasan, estas liberan feromonas. Amasar a su madre libera feromonas asociadas con el vínculo, la identificación, el estado de salud o muchos otros mensajes”, señalaron Hazel y Henning.

En la vida adulta, ese mecanismo sigue activo. Cuando un gato amasa una manta, un almohadón o a su propio dueño, está dejando una marca invisible que lo tranquiliza. Es su manera de decir “este lugar es seguro” o “acá me siento bien”. En muchos casos, el amasado también funciona como una forma de reforzar el vínculo con las personas con las que convive.

Las veterinarias explican que esta persistencia del comportamiento se debe a la neotenia, un fenómeno por el cual los animales conservan rasgos juveniles incluso cuando ya son adultos. En los gatos, esto se traduce en conductas que recuerdan a la infancia y que están asociadas al cuidado y la protección. Por eso, no es raro que algunos felinos amasen mientras chupan o lamen telas suaves o, incluso, a sus dueños.