Las capuchas y balaclavas son el accesorio definitivo en tendencia para este otoño-invierno 2026 y conseguirlas en Argentina puede ser todo un desafío. Vieja Vinagre, un emprendimiento argentino, es uno de los pocos del país que las teje de forma personalizada y las vende a todo el país.
Al día de hoy, emprender en Argentina es todo un desafío. En un contexto donde la industria textil atraviesa un momento de crisis, algunos proyectos pequeños, como el de Guadalupe Kilmott, creadora de Vieja Vinagre, siguen apostando por la creatividad, el trabajo artesanal y las prendas personalizadas.
Guadalupe, de 22 años, cuenta en diálogo con El Destape que cada prenda nace desde una idea propia y atraviesa un proceso completamente artesanal que ella realiza de principio a fin.
Capuchas y balaclavas: la prenda que es furor para este otoño-invierno 2026
Qué son y por qué son tan buscadas
El regreso de las capuchas y balaclavas no es casual: son un híbrido entre gorros y bufandas, perfectamente abrigados y prácticos para los días de frío, que combinan funcionalidad con mucho estilo.
Mientras las balaclavas constan de un abrigo cerrado que cubre toda la cabeza y el cuello, con un agujero por el cual se ve el rostro, las capuchas son una reversión más dulce y aniñada, que enmarcan la cara sin cubrirla por completo.
Se atan por debajo de la pera en forma de moño o nudo, con tiras largas que caen de manera delicada. Forman parte del street style europeo desde hace dos años, pero conseguirlas en Argentina no es tan fácil como parece.
Dónde comprar capuchas y balaclavas en Argentina
Vieja Vinagre teje prendas únicas a pedido. Los pedidos se realizan por mensaje privado a través de su cuenta de Instagram (@vieja_vinagre).
Al tratarse de prendas artesanales, los tiempos de entrega pueden variar según la demanda y el nivel de personalización. En su sitio web se pueden ver algunos de los colores más pedidos (azul, miel y roja), pero también se pueden elegir otros diferentes.
Vieja Vinagre: el emprendimiento argentino que apuesta al tejido artesanal
Cómo nació Vieja Vinagre
Guadalupe aprendió a tejer a los 8 años gracias a su abuela Nanin, quien le enseñó a tejer a dos agujas. A los 16, en plena pandemia del coronavirus, el confinamiento la llevó a conectar más que nunca con esta habilidad analógica.
Así, aprendió a tejer a crochet de manera autodidacta mirando videos en YouTube. Un día de febrero de 2025, Guadalupe diseñó un short tejido para usar ella misma en verano. Desde ahí, nunca más paró de tejer.
"A mi familia y amigas les gustó mucho y me alentaron a empezar a venderlos. Así fui creando otras prendas y en julio tuve mis primeras tres ventas. En un principio lo pensé como un ingreso extra mientras termino mi carrera de Licenciatura en Turismo, pero ahora pienso quizás en el futuro podría vivir del tejido y hacer crecer el emprendimiento", detalla.
De dónde surgen sus ideas
Al día de hoy, Pinterest es la mayor red social de tendencias de todo el mundo que les dan pistas a los emprendedores sobre qué accesorios y prendas van a ser los más buscados de cada temporada.
"Me gusta seguir a otros emprendimientos de tejido para ver cuáles son sus prendas más vendidas y ver las tendencias. También uso mucho Pinterest. Además, suelo preguntar a mis amigas qué prendas les gustaría usar o ver en versión tejida", cuenta Guadalupe.
De igual manera, el contacto con sus seguidores es muy importante: "También utilizo herramientas como encuestas o cajas de preguntas en Instagram para conocer qué tipos de prendas o diseños les gustaría a mis clientas para las próximas temporadas o colecciones".
El paso a paso
“Para confeccionar una prenda desde cero, primero boceto la idea en mi cuaderno de diseños, defino el talle y anoto todas las medidas necesarias”, explica. A partir de ese primer paso, selecciona cuidadosamente los hilados y comienza el tejido, priorizando siempre la relación entre calidad y precio.
Una vez terminada la pieza, en algunos casos realiza un proceso de bloqueo para darle mejor caída y forma, y luego se encarga del packaging, que también prepara a mano. Todo el proceso, desde la compra de materiales hasta la creación de contenido para redes, lo hace ella sola.
Cuánto tarda en hacer cada pieza
El tiempo de producción varía según la prenda, pero da una idea clara del trabajo detrás de cada pieza: una capucha puede llevar alrededor de tres horas, mientras que otras prendas más complejas demandan mucho más, incluso hasta 10 horas de trabajo.
"Es un trabajo que requiere mucho esfuerzo y dedicación, pero nunca lo vivo como una carga. El tejido ya forma parte de mi vida cotidiana y lo disfruto mucho, como un hobby", concluye.
