El periodismo internacional despide a una de sus figuras más emblemáticas. Sir Mark Tully, conocido mundialmente como "la voz de la India" de la BBC, falleció a los 90 años. Su tono cálido y su profunda comprensión de la región marcaron a generaciones de oyentes en Gran Bretaña y en todo el mundo.
Tully no fue un corresponsal extranjero común. Nació en Calcuta en 1935, hijo de un empresario británico, y aunque se educó en Inglaterra, siempre consideró a la India su verdadero hogar. Vivió allí tres cuartas partes de su vida y logró una hazaña poco común entre la prensa extranjera: dominaba el hindi a la perfección, lo que le valió el cariñoso apodo de "Tully sahib" y el respeto de políticos y ciudadanos de a pie.
Testigo de la historia y el peligro
Durante su carrera como jefe de la oficina de la BBC en Nueva Delhi, Tully reportó los eventos más trascendentales y trágicos de la región. Cubrió la guerra, la hambruna, la tragedia del gas de Bhopal y el asalto del ejército indio al Templo Dorado.
Uno de sus momentos más críticos ocurrió en 1992, en la ciudad de Ayodhya. Allí fue testigo de cómo una multitud de extremistas hindúes destruía una antigua mezquita. Una turba, sospechosa de la prensa occidental, lo acorraló y amenazó al grito de "Muerte a Mark Tully". El periodista permaneció encerrado en una habitación durante horas hasta que un funcionario local y un sacerdote hindú acudieron en su ayuda.
