Se terminó una era: los últimos pandas se fueron de Japón y volvieron a China

Japón despidió a sus últimos pandas gigantes, que regresaron a China y marcaron el cierre de más de medio siglo de historia compartida.

28 de enero, 2026 | 15.10

Japón cerró este fin de semana un capítulo cargado de simbolismo y emoción, los últimos pandas gigantes que vivían en el país dejaron el archipiélago rumbo a China, poniendo fin a una historia que se extendió por más de medio siglo. La despedida tuvo lugar en el Jardín Zoológico de Ueno, en Tokio, escenario de innumerables postales y recuerdos ligados a estos animales emblemáticos.

Los protagonistas de este adiós fueron Xiao Xiao y Lei Lei, los gemelos nacidos en 2021, que este lunes partieron hacia su país de origen como parte de un acuerdo de conservación vigente entre China y Japón. El traslado se realizó bajo estrictos protocolos veterinarios y logísticos ya que los pandas viajaron en un camión especialmente acondicionado hasta el Aeropuerto Internacional de Narita, desde donde abordaron un vuelo con destino a China.

Cómo fue la repatriación de los pandas gigantes 

La repatriación de los gemelos se inscribe en el marco de la llamada “diplomacia panda”, una estrategia que combina cooperación científica, conservación y vínculos internacionales. Según informó la agencia china Xinhua, el regreso estaba previsto inicialmente para febrero de 2026, pero se adelantó tras consultas entre el Gobierno Metropolitano de Tokio y las autoridades chinas.

Xiao Xiao y Lei Lei son hijos de Shin Shin y Ri Ri, la pareja adulta que regresó a China en septiembre de 2024. Antes, en febrero de 2023, su hermana mayor, Xiang Xiang, también había dejado Japón tras años de enorme atención mediática y largas filas de visitantes que acudían a verla.

La despedida de los últimos pandas generó una respuesta masiva del público. En el último día de visitas, el acceso al zoológico se limitó a 4.400 personas, seleccionadas por sorteo entre más de 108.000 solicitantes. Muchos llegaron con peluches, carteles y celulares en mano, observando en silencio o pronunciando los nombres de los osos mientras mordisqueaban bambú y recorrían su recinto. La escena marcó el final de una era profundamente querida por generaciones de japoneses.

Desde China, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun, se refirió al impacto emocional de la partida: “Sé que los pandas gigantes son amados por muchas personas en Japón, y damos la bienvenida a los amigos japoneses a que vengan a visitarlos a China”, expresó.

La historia de los pandas en Japón comenzó en 1972, cuando Lan Lan y Kang Kang llegaron a Tokio para celebrar la normalización de las relaciones diplomáticas entre ambos países. Desde entonces, estos animales se convirtieron en auténticos embajadores culturales, impulsando intercambios científicos y fortaleciendo el vínculo entre Tokio y Pekín. Sin embargo, con la partida de los gemelos, Japón queda momentáneamente fuera del programa internacional de préstamo de pandas.