Hay combinaciones que parecen inevitables. La lluvia, la tarde lenta y el aroma de algo caliente que se cocina en casa forman parte de un ritual profundamente argentino. En ese escenario, las tortas fritas ocupan un lugar privilegiado: simples, económicas y cargadas de memoria afectiva.
Aunque la receta parezca sencilla, no siempre salen como uno espera. A veces quedan duras, aceitosas o poco infladas. Sin embargo, con algunos cuidados clave y proporciones justas, es posible lograr tortas fritas doradas por fuera, tiernas por dentro y bien esponjosas, ideales para acompañar con mate.
Cómo hacer tortas fritas esponjosas: ingredientes y paso a paso
Ingredientes (rinde unas 12 tortas fritas)
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500 g de harina común
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1 cucharadita de sal
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1 cucharadita de polvo de hornear
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50 g de grasa vacuna o 4 cucharadas de aceite neutro
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Agua tibia, cantidad necesaria
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Grasa o aceite para freír
Paso a paso: cómo hacer tortas fritas bien esponjosas
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Colocar la harina en un bol grande y agregar la sal y el polvo de hornear. Mezclar bien.
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Incorporar la grasa derretida o el aceite y unir con las manos.
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Agregar de a poco el agua tibia hasta formar una masa suave y apenas húmeda.
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Amasar solo lo justo para integrar; no trabajar de más la masa.
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Tapar y dejar descansar entre 15 y 20 minutos.
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Dividir la masa en bollos, aplastarlos y hacer un pequeño agujero en el centro.
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Freír en grasa o aceite caliente (sin que humee), girando una sola vez.
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Retirar cuando estén doradas y livianas, y apoyar sobre papel absorbente.
Servidas calientes, solas o espolvoreadas con azúcar, las tortas fritas siguen siendo uno de esos platos que atraviesan generaciones. Un clásico que no falla cuando el clima invita a quedarse en casa.
Tortas fritas para los días de lluvia: la receta definitiva para que salgan bien esponjosas.
Un clásico que no falla
Servidas calientes, solas o espolvoreadas con azúcar, las tortas fritas siguen siendo uno de esos platos que atraviesan generaciones. No necesitan sofisticación ni ingredientes raros: solo tiempo, lluvia de fondo y ganas de cocinar algo que abriga.
