Si hay un electrodoméstico que siempre se ensucia es la campana extractora. Y es que cada vez que se prende, o se está preparando un churrasco o alguna verdura que larga mucho vapor, acumula suciedad. Lo peor es que no existe nada más difícil que remover la grasa o la humedad. Sin embargo, existe un truco que es el definitivo para limpiar la campana de la cocina y, lo mejor de todo, en cuestión de 10 minutos.
Truco definitivo para limpiar la campana extractora: en solo 10 minutos
En tan solo 10 minutos podés tener reluciente, como si recién la hubieras comprado, a tu campana extractora de cocina. Y no, no se trata de magia, aunque esta solución es un verdadero truco y que va a quitar de forma definitiva cualquier suciedad que se haya alojado en tu electrodoméstico. A continuación te detallamos cómo es que tenés que hacer para limpiarla:
Para la parte interior:
- Retirá los filtros metálicos de la campana extractora.
- Poné una olla grande con agua a hervir (lo suficiente para cubrir los filtros).
- Cuando el agua esté hirviendo, agregá 2 cucharadas soperas de bicarbonato de sodio y un chorro generoso de detergente desengrasante.
- Sumergí los filtros y dejalos actuar entre 5 y 7 minutos.
- Retiralos con cuidado y pasales una esponja: la grasa sale casi sola.
- Enjuagá con agua caliente, secá y volvé a colocarlos.
Para la parte exterior:
- Mezclá agua caliente, unas gotas de detergente y una pizca de bicarbonato.
- Pasá un paño de microfibra en una sola dirección.
- Secá para evitar marcas.
Este método no usa productos caros, evita químicos agresivos y no raya el acero inoxidable. A diferencia de otros métodos que requieren desengrasantes industriales o largas horas de remojo, esta alternativa aprovecha ingredientes básicos que suelen estar en cualquier cocina, como el bicarbonato y el detergente. Además, es una solución accesible que permite mantener la campana extractora en buen estado sin gastar de más.
Otro punto a favor es que no genera vapores tóxicos ni olores fuertes, algo clave en espacios cerrados como la cocina, y más en departamentos de un solo ambiente. Al prescindir de productos abrasivos, se protege tanto la superficie externa como los filtros metálicos, evitando el desgaste prematuro y conservando el brillo original del acero inoxidable. Esto es especialmente útil en campanas más modernas, donde la estética también cumple un rol importante.
