El Gobierno Nacional modificó el sistema de calificación por edad cinematográfica, que regía desde hace cuatro décadas, a través del Decreto 50/2026 del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). El comunicado de Federico Sturzenegger, donde expone los argumentos detrás de la reforma y el rol del Estado en el control de las películas.
La normativa entrará en vigencia a partir de los 60 días corridos desde su publicación, a fines de marzo. Con la derogación del Decreto 828/84 se disuelve la Comisión Asesora de Exhibiciones Cinematográficas, el organismo que se encarga de calificar las películas que se estrenan en Argentina. Desde marzo, el INCAA se encargará de calificar las películas en las categorías “Apta para todo público”, +13, +16 y +18.
El comunicado de Sturzenegger y su metáfora con Cinema Paradiso
A través de su cuenta de Twitter Federico Sturzenegger habló de la decisión que tomó el Ejecutivo, usando una metáfora con la película Cinema Paradiso: "Cinema Paradiso, la maravillosa película de Giuseppe Tornatore, cuenta la historia de Salvatore y su relación con Antonio, el proyectista de cine a quien había ayudado de niño en su pueblo natal de Giancaldo en Sicilia. Antonio lo había impulsado a que se vaya del pueblo (“vete y nunca mires para atrás”). Efectivamente, Salvatore se fue a Roma y se convirtió años después en famoso director de cine. Vuelve por primera vez a Giancaldo cuando Antonio muere (“tengo que irme 50 años para darme cuenta que acá las cosas nunca cambian”)"
"Allí le dicen que Antonio le había dejado un rollo de film como regalo. Cuando lo mira (es la escena que adjunto en el tweet y que concluye la película) ve que incluye todos los recortes que el cura del pueblo había hecho a las películas durante su infancia: besos, desnudos parciales, primeros planos sobre la boca de una mujer. Me pareció que no había mejor metáfora en el cine para ilustrar el sentido del Decreto 50/26 del Presidente @JMilei y su Jefe de Gabinete @madorni que, no por ser primordialmente simbólico deja de marcar una vuelta de página. Hasta el Decreto la calificación de las películas las hacía, sí, aunque Ud. no se lo crea un comité donde había un representante de la iglesia. Vivíamos en la película de Tornatore", siguió.
"Así, si un productor dice que su película es para mayores de 17 (sería la categoría adulta) no hay revisión del Estado. Se usa esa calificación y ya. ¿Qué tiene que hacer el Estado si ya el productor acepta la calificación más restrictiva para su película? Es de sentido común. Sacamos al Estado del medio que nada tiene que hacer supervisando lo que vemos. Si la película se quiere habilitar para menores, también se otorga el certificado si ya viene con esa calificación de su país de origen (a posteriori INCAA puede cambiarlo si ameritan condiciones) y solo se certifica si carece de dicha clasificación", sostuvo en otra parte de su comunicado.
"Además, permitimos que los niños puedan ver películas de cualquier categoría con el acompañamiento de al menos uno de sus padres o tutores (antes era solo la categoría superior a la de su edad). Deja de ser el Estado el que dice que podés ver sino que ahora lo hará la gente que te quiere y que vela para que crezcas sano y curioso", cerró.
