Dos íconos gays de la música mundial murieron con horas de diferencia: Locomía, Village People y la cultura queer

Manolo Arjona de Locomía y Victor Willis de Village People fallecieron esta semana. Las formaciones musicales integradas por estos artistas gestaron piezas apropiadas por la comunindad LGBTIQ+ como himnos de libertad y diversidad.

02 de julio, 2026 | 14.31

La comunidad artística global y el colectivo LGBTIQ+ asisten a una trágica e inusual coincidencia: con apenas unas horas de diferencia, dos grandes referentes de la música de visibilidad de las disidencias fallecieron esta semana. Se trata del estadounidense Victor Willis, la voz principal y el emblemático "policía" de Village People, y del español Manolo Arjona, fundador y pilar coreográfico de los icónicos Locomía.

La cadena de pérdidas comenzó el martes 30 de junio de 2026, cuando el vocalista norteamericano Victor Willis falleció a los 74 años. La noticia fue comunicada originalmente por su esposa, Karen Huff-Willis, quien detalló que el músico no logró sobreponerse a un afección fulminante que lo afectó durante un corto período de tiempo, un parte que luego fue compartido por los canales de comunicación de la mítica agrupación neoyorquina.

Village People y su influencia en el mundo queer

Nacidos a finales de los años 70 en el corazón de Greenwich Village -un epicentro fundamental para las conquistas civiles homosexuales en los Estados Unidos-, Village People se constituyó bajo la idea del productor Jacques Morali para interpelar directamente a la audiencia gay a través de la sátira de los arquetipos hipermasculinos de la época.

A pesar de que Willis siempre sostuvo que composiciones globales como Y.M.C.A. nacieron inspiradas en sus recuerdos juveniles practicando deportes y no con una intencionalidad orientada a la comunidad, la estética del sexteto y el sentido de pertenencia de sus oyentes convirtieron a la pieza en un himno de liberación universal indispensable.

Locomia, la banda queer que perdió a Manolo Arjona

Pocas horas después del deceso de Willis, el miércoles 1 de julioManolo Arjona -una de las mentes creadoras detrás del fenómeno de Locomía- falleció de forma imprevista en Viladecans, una localidad situada en la provincia de Barcelona. De acuerdo con los testimonios recogidos por la prensa ibérica a través de sus allegados, el bailarín de 58 años transcurrió la tarde pintando con total normalidad antes de retirarse a descansar, momento en el cual se produjo su fallecimiento.

A diferencia del conjunto norteamericano, donde la mayoría de sus componentes jugaba con los roles sin necesariamente identificarse como homosexuales, en el cuarteto español de las hombreras descomunales la realidad era muy distinta. Sus integrantes pertenecían al colectivo LGBTIQ+, una condición que la rigidez y los prejuicios de las discográficas de finales de los 80 los obligaba a mantener bajo reserva de cara a los medios masivos.

Sin embargo, su propuesta artística disruptiva, nacida en las noches de Ibiza y colmada de guiños y libertades escénicas, dinamitó las convenciones del pop en español, transformando a Arjona y a sus compañeros en referentes definitivos de la identidad y el orgullo a nivel internacional.