Ángela Leiva presentó de manera oficial en plataformas digitales el registro en vivo del homenaje a Gilda realizado durante su paso por el Movistar Arena. La entrega, disponible a partir de este viernes, recupera uno de los pasajes más celebrados de su show, donde la cantante rindió culto a una de las máximas referencias de la cumbia argentina.
A través de un dinámico mashup que reúne varios de los himnos inoxidables del repertorio de Gilda, Leiva imprime su potencia vocal y su impronta característica a melodías que forman parte del cancionero popular. El lanzamiento busca plasmar la energía de una noche concebida para festejar la vigencia de una obra que trasciende generaciones, con las canciones Noches vacías, Paisaje, No me arrepiento de este amor y Fuiste.
La publicación de este segmento en vivo refleja el profundo respeto profesional que Leiva mantiene por la figura de la icónica compositora e intérprete. Al trasladar la atmósfera del estadio al formato digital, la pieza no solo busca conectar con el público histórico de la movida tropical, sino también acercar el legado de Gilda a nuevos oyentes.
El corte ya se encuentra disponible en las principales plataformas de streaming, sumándose al catálogo de producciones en directo con las que la artista argentina repasa los momentos cumbre de sus presentaciones masivas.
Así se hizo la icónica tapa del disco Corazón Valiente de Gilda
La portada del álbum Corazón Valiente se sitúa como una de las imágenes más representativas dentro del catálogo de Gilda y del registro gráfico de la música popular argentina. Editado en 1995, el disco constituyó el proyecto de mayor repercusión comercial de su carrera y el último trabajo de estudio publicado antes de su fallecimiento.
De acuerdo con datos difundidos por el creador de contenido sobre música Santiago Santín, la producción fotográfica se llevó a cabo en las instalaciones de un barrio privado alquilado por la dirección del sello Leader Music. La sesión estuvo a cargo del fotógrafo Silvio Fabrykant, responsable de componer la estética visual que acompañó el posicionamiento masivo de la artista.
La imagen retrata a Gilda en un espacio verde al aire libre, vistiendo un característico vestido azul junto a una corona de flores en la cabeza y un ramo de fresias en los brazos. Con el paso del tiempo, estos elementos estéticos adoptaron una significación simbólica y de devoción entre su público.
