Netflix tiene en su catálogo un documental basada en un asesinato ocurrido en la vida real que arrasa en reproducciones. Se trata de ¿Debería Casarme con un Asesino?, la miniserie lanzada en la plataforma el 29 de abril de 2026 que cuenta con tres potentes episodios.
aborda el impactante caso de la patóloga forense Caroline Muirhead. La producción narra cómo un romance iniciado en Tinder culminó en una compleja operación encubierta, luego de que su entonces prometido, el agricultor Alexander "Sandy" McKellar, le revelara un secreto criminal ocurrido años atrás.
En 2020, McKellar confesó haber atropellado y matado al ciclista Tony Parsons en 2017, contando con la ayuda de su hermano gemelo, Robert, para ocultar el cadáver en la finca Auch. A partir de ese momento, Muirhead adoptó un rol dual: mantuvo su compromiso sentimental mientras colaboraba estrechamente con la Policía de Escocia para recolectar las evidencias necesarias que permitieran el arresto de los hermanos.
A través de testimonios directos de la protagonista y de los investigadores a cargo, el documental profundiza en la tensión psicológica de actuar como testigo clave contra la propia pareja. La obra reconstruye el proceso que permitió resolver la desaparición del ciclista en la ruta A82, exponiendo los dilemas éticos y el riesgo personal que Muirhead enfrentó durante los meses de investigación.
La historia real detrás del documental
En 2017, Tony Parsons, un oficial retirado de la Marina, desapareció sin dejar rastro mientras realizaba un recorrido benéfico en bicicleta por Escocia. A pesar de los intensos operativos de búsqueda, el caso permaneció sin resolver durante más de tres años, hasta que en 2020 se produjo un giro inesperado a raíz de una confesión sentimental.
Alexander McKellar, un cazador que había iniciado una relación con la patóloga forense Caroline Muirhead, le reveló que él y su hermano gemelo, Robert, eran los responsables de la muerte de Parsons. Según su relato, lo atropellaron mientras conducían bajo los efectos del alcohol y, para encubrir el hecho, trasladaron el cuerpo a una finca privada donde lo enterraron en una fosa común utilizada para animales.
Ante esta revelación, Muirhead contactó a las autoridades y comenzó a trabajar de forma encubierta. Aprovechando la confianza de su pareja, logró que este la llevara hasta el lugar preciso del entierro, el cual estaba marcado discretamente con una lata de refresco. Gracias a esta información, la policía recuperó los restos en 2021 y detuvo a los hermanos.
Finalmente, en 2023, Alexander fue sentenciado a 12 años de prisión por homicidio culposo y obstrucción de la justicia, mientras que Robert recibió una pena de cinco años por su participación en el encubrimiento.
