La mítica historia de John Creasy ha encontrado un nuevo hogar en el streaming. Netflix estrenó recientemente Hombre en llamas, una ambiciosa serie de siete episodios que reimagina el oscuro universo de redención y venganza creado originalmente por el novelista A.J. Quinnell. En esta versión, la trama se traslada a las peligrosas y vibrantes calles de Río de Janeiro, en Brasil, donde un exmilitar de las Fuerzas Especiales, atormentado por su pasado y refugiado en el alcohol, acepta la misión de proteger a Poe, la hija adolescente de su mejor amigo.
Lo que comienza como un trabajo de custodia se transforma en una cacería implacable cuando una conspiración terrorista amenaza la vida de la joven, obligando a Creasy a desatar sus habilidades más letales para mantenerla a salvo.
¿Habrá segunda temporada de "Hombre en llamas"?
Ante el éxito inmediato que ha cosechado la serie en el catálogo de Netflix, la pregunta obligada es cuándo llegará una segunda temporada. Aunque aún no se han emitido comunicados oficiales de renovación, el panorama es sumamente alentador. El final de la primera entrega deja puertas abiertas para que la historia continúe en otros escenarios, como la Ciudad de México. Además, el material de origen ofrece mucho camino por recorrer, ya que la serie utiliza elementos de los dos primeros libros de la saga de Quinnell, dejando varios títulos adicionales listos para ser adaptados.
El protagonista, Yahya Abdul-Mateen II, ha expresado en entrevistas recientes su entusiasmo por explorar más a fondo la psicología de Creasy, un personaje que define como "increíble y lleno de capas". Por ahora, los fanáticos deberán esperar a que el gigante del streaming analice las métricas de audiencia de estas primeras semanas, pero todo indica que las llamas de esta historia podrían seguir ardiendo.
"Hombre en llamas": una novela, una película y una serie
La sombra de esta historia inició en una novela y continuó en la pantalla grande, que es alargada y fue un éxito. La serie está profundamente inspirada en la película homónima de 2004 dirigida por Tony Scott, aquel clásico de culto de los años 2000 que consagró a Denzel Washington como el guardaespaldas definitivo. Aunque la versión de Netflix busca su propia identidad visual y narrativa, mantiene el espíritu crudo y la intensidad emocional que caracterizaron al film original. La dinámica entre el protector estoico y la joven protegida sigue siendo el corazón del relato, rindiendo homenaje a la química que Washington y una pequeña Dakota Fanning inmortalizaron, pero adaptándola a un contexto geopolítico contemporáneo.
