Final explicado de "28 años después: el templo de los huesos", la película de gran éxito

Después de casi treinta años, el virus ha vuelto y la saga termina.

27 de enero, 2026 | 07.45

28 años después: El templo de los huesos (2026) dirigida por Nia Dacosta, es una de las películas de terror más comentadas incluso desde antes de su estreno, en gran parte porque forma parte directa del universo iniciado por 28 días después (2002), continuado por 28 semanas después (2007) y por 28 años después (2025). Esta nueva entrega expande el mundo devastado por el virus de la ira, pero lo hace desde una mirada más oscura, simbólica y casi ritualista.

28 años después: la cuarta entrega de la saga

La historia se sitúa casi tres décadas después del brote original que arrasó con el Reino Unido. La infección ya no es solo una catástrofe sanitaria: se convirtió en la base de una nueva forma de organización social. En este contexto surge el llamado “Templo de los Huesos”, un enclave construido sobre restos humanos, donde un grupo de sobrevivientes desarrolló una comunidad cerrada que mezcla fanatismo, culto y supervivencia extrema, liderado por Sir Lord Jimmy Crystal (Jack O'Connell), que se hacen llamar Jimmies. Además, se presenta el Dr. Ian Kelson (Ralph Fiennes), un médico aislado que intenta encontrar pistas para revertir o al menos apaciguar los efectos de la infección, vive recluido y trata de estudiar a un infectado: Samson. La historia también sigue a Spike, luego de ser capturado por el clan, es acogido por Jimmy Crystal después de haber ganado una pelea contra otro integrante del grupo.

La película plantea que el verdadero horror ya no son los infectados, sino la capacidad humana para organizarse en torno a la violencia y el fanatismo que hay en la isla.

"El templo de los huesos" prepara a la audiencia para el gran final de la saga en 2027.

Final explicado de "28 años después: El templo de los huesos"

En la parte final, el clan lleva a Kelson al Templo de los huesos creyendo que él es una figura demoníaca y que puede reforzar la autoridad de Jimmy Crystal. Kelson intenta manipular sus creencias para detener la violencia, haciendo un ritual simbólico para desestabilizar al culto. Sin embargo, cuando Jimmy Crystal se da cuenta de la verdad, mata a Kelson, lo que desencadena el caos. En medio de la confusión, Jimmy Ink (Erin Kellyman), una de las Jimmies que se ha vuelto crítica del liderazgo de Jimmy Crystal, mata a la mayoría del grupo mientras intenta proteger a Spike.

Spike y Jimmy Ink (quien revela que su verdadero nombre es Kelly) escapan juntos del templo, dejando atrás a casi todos los Fingers, incluida la figura moribunda de Jimmy Crystal, quien finalmente es crucificado por otros sobrevivientes del conflicto interno.

En la escena final, la película cambia de tono: vemos a Jim viviendo en el campo con su hija. Mientras enseñan historia, Spike y Kelly son perseguidos por infectados y llegan al lugar, buscando ayuda. Jim vacila, pero decide intervenir para ayudarles, y la pantalla corta antes de mostrar el resultado.