Para quienes terminaron Outlander y todavía siguen buscando una serie capaz de generar la misma mezcla de romance intenso, drama histórico y paisajes espectaculares, hay una producción británica que aparece una y otra vez entre las recomendaciones: Poldark.
Estrenada en 2015 y basada en las novelas de Winston Graham, la serie rápidamente conquistó al público por su estética cinematográfica, sus personajes complejos y una historia atravesada por tensiones sociales, amores difíciles y conflictos familiares. Aunque tiene identidad propia, muchos fanáticos de Outlander coinciden en que comparte esa capacidad de envolver emocionalmente desde el primer episodio.
Poldark cuenta con cinco temporadas y un total de 43 episodios, lo que la convierte en una opción ideal para quienes buscan una serie larga para maratonear. En Argentina, está disponible en Amazon Prime Video. La producción fue emitida originalmente por la BBC y recibió muy buenas críticas tanto por su fotografía como por las actuaciones, especialmente la de Aidan Turner en el papel principal.
De qué trata Poldark
La historia sigue a Ross Poldark, un soldado británico que regresa a Cornwall después de luchar en la Guerra de Independencia de Estados Unidos y descubre que su vida cambió por completo. Su padre murió, la fortuna familiar está destruida y la mujer que amaba está comprometida con otro hombre.
A partir de ahí, la serie desarrolla un relato atravesado por romances, tensiones de clase, luchas económicas y vínculos familiares complejos, todo ambientado a fines del siglo XVIII. Uno de los aspectos más celebrados es justamente la evolución emocional de los personajes, especialmente la relación entre Ross y Demelza, que se transforma en el gran corazón de la historia.
Por qué los fans de Outlander la aman
Aunque Poldark no tiene viajes en el tiempo ni elementos fantásticos, comparte con Outlander varios ingredientes que suelen enganchar al mismo público: una historia de amor intensa, personajes apasionados, escenarios naturales impactantes y una ambientación histórica muy cuidada.
Además, ambas series tienen protagonistas fuertes y emocionalmente complejos, relaciones atravesadas por el contexto político y una narrativa que mezcla romance con drama social.
Otro punto en común es la importancia del paisaje. Así como Escocia se vuelve casi un personaje más en Outlander, los acantilados y playas salvajes de Cornwall construyen gran parte de la identidad visual de Poldark.
