La Federación Internacional de Automovilismo (FIA), órgano rector de la Fórmula 1, restó importancia a la posibilidad de que las nuevas normas sobre motores provoquen una protesta que ensombrezca el inicio de la temporada australiana en marzo.
Los medios han sugerido que Mercedes y Red Bull, que ahora fabrica su propio motor, podrían estar aprovechando una "zona gris" en el reglamento para extraer más potencia que las unidades de Ferrari, Honda y Audi.
Los fabricantes, los expertos en motores y la FIA tienen previsto reunirse el jueves en medio de un creciente debate sobre las relaciones de compresión y la dilatación térmica.
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Nikolas Tombazis, director de monoplazas de la FIA, sugirió que algunas de las informaciones son exageradas y afirmó que la máxima prioridad es garantizar la igualdad de condiciones y la comprensión de las normas.
"Por supuesto, todo el mundo es muy apasionado y competitivo, y cuando la gente está en ese estado de ánimo se crea un poco de ceguera ante otros argumentos", dijo a Reuters en la conferencia Autosport Business Exchange el miércoles.
"Algunas personas presentan sus puntos de vista como la única verdad. Por desgracia, las cosas nunca son del todo sencillas. Ahí es donde entramos nosotros para asegurarnos de que aclaramos estas cosas", señaló. "De todas formas, no creo que sea un asunto tan importante como se está dando a entender actualmente en la prensa".
Tombazis dijo que en la reunión se debatirán "algunos aspectos técnicos del asunto" y que no se trataba de ningún tipo de enfrentamiento para llegar a una solución.
Cuando se le preguntó si cree que la cuestión se zanjaría antes de Melbourne, indicó que "creo que todo saldrá bien. Es una prioridad máxima asegurarnos de que no haya controversias porque queremos ir a competir y no estar sentados en tribunales y audiencias después de la primera carrera".
(Editado en español por Carlos Serrano)
