La confesión desconocida de Ruggeri sobre uno de los peores momento de su carrera en el fútbol: "Mi culpa"

El exdefensor de la Selección reveló un error que le podría haber costado caro al equipo en México 86. Su charla con Bilardo y una apuesta desconocida con una estrella de Inglaterra. 

14 de mayo, 2026 | 14.27

A casi 40 años de la consagración en México 86 y del partido entre la Selección Argentina e Inglaterra que llevó a Diego Maradona a convertirse en mito, las historias del Mundial que consagró campeón al equipo de Carlos Bilardo siguen apareciendo con la frescura del primer día. Esta vez fue Oscar Ruggeri quien sorprendió con una confesión inesperada en el programa F90 de ESPN: se hizo cargo del gol de descuento de Gary Lineker en los cuartos de final contra Inglaterra, el mismo partido que quedó inmortalizado por la Mano de Dios y el Gol del Siglo

Con la frontalidad que lo caracteriza, el ex defensor central no buscó excusas ni atenuantes. "Ese gol fue mío, fue mi culpa", admitió ante la mirada atenta de todo el panel. Aquel tanto de Lineker puso el marcador 2-1 y le inyectó un dramatismo inesperado a los minutos finales de un partido que parecía controlado. 

Ruggeri detalló con precisión la jugada que lo terminó superando. Según su relato, el goleador inglés ejecutó un movimiento clásico de distracción que, pese a su experiencia, no pudo anticipar. "Me hizo esa que te hacen todos y se me fue para atrás", explicó el Cabezón con una sinceridad que pocos protagonistas de aquella gesta suelen mostrar. Además, el panelista de ESPN agregó que el entonces técnico y campeón de la Selección Argentina, Carlos Bilardo, no le perdonó el error.

Lo más revelador fue que el propio Ruggeri supo en el mismo instante del salto que la pelota estaba perdida. "Cuando salté, ya sabía que no llegaba", reconoció. Una fracción de segundo que, de no haber resistido la Selección el tramo final, podría haber cambiado la historia del fútbol argentino para siempre.

La apuesta con Gary Lineker que todavía reclama

Pero la autocrítica futbolística no fue lo único que dejó la charla. Entre risas y con el tono descontracturado que lo convirtió en una figura de la televisión argentina, Ruggeri reveló que aquel error también le pegó en el bolsillo. Al parecer, había una apuesta de por medio vinculada al partido que le costó 1.500 dólares.

"Me había apostado 1.500 dólares y los perdí", lanzó sin filtro, mientras el estudio estallaba en carcajadas. Fiel a su estilo, cerró la anécdota con un mensaje directo para Lineker que combinó humor, reclamo y una cuota de argentinidad pura: "Cada vez que lo veo le digo: boludo, me debés 1.500 dólares. Devolveme las islas y los 1.500 dólares".

La memoria intacta del campeón

La confesión de Ruggeri deja una lectura que va más allá de la anécdota graciosa. Incluso en los momentos de máxima gloria, los errores defensivos quedan grabados a fuego en la memoria de quienes los cometieron. Mientras millones de argentinos recuerdan ese partido solo por las genialidades de Maradona, el Cabezón carga con el peso de una jugada que pudo haber torcido el destino de la Selección.

A casi cuatro décadas de distancia, las historias del vestuario de México 86 siguen demostrando que detrás del mito hay seres humanos con culpas, apuestas perdidas y un sentido del humor que solo el fútbol argentino puede ofrecer.