El ciclista neerlandés Olav Kooij logró el miércoles su primera victoria de etapa en el Tour de Francia, en su debut en la carrera, al imponerse al sprint en la quinta etapa tras una caída en los últimos kilómetros que fragmentó el pelotón.
El ciclista del Decathlon AG2R La Mondiale se impuso al final del recorrido de 158,3 kilómetros entre Lannemezan y Pau, terminando por delante del alemán Max Kanter, del XDS Astana, mientras que el belga Tim Merlier, del Soudal-Quick Step, fue tercero.
"Después de un par de días duros aquí, he tenido que esperar para tener esta primera oportunidad y ganar de inmediato es increíble. Significa mucho para mí", declaró Kooij, según recoge TNT Sports.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
"Fue un día bastante tranquilo hasta el final. Ya sabía que iba a ser frenético y (...) todo el mundo seguía con muchas ganas. Simplemente conseguí encontrar mi camino. Al final, un poco por mi cuenta, logré colocarme en la rueda adecuada. Hoy solo quería esprintar y, cuando vi la línea de meta, di todo lo que pude", señaló.
El noruego Torstein Traeen, del equipo Uno-X Mobility, conservó el maillot amarillo a pesar de verse afectado por el incidente de última hora, mientras que el danés Mads Pedersen, que comenzó la jornada con el maillot verde tras ganar la cuarta etapa, terminó séptimo.
Traeen cruzó la línea de meta en un grupo a 14 segundos de Kooij, junto al vigente campeón Tadej Pogacar y otros principales aspirantes a la clasificación general, entre ellos Jonas Vingegaard, el campeón olímpico Remco Evenepoel y el joven francés Paul Seixas.
El noruego sigue liderando la clasificación general con 28 segundos de ventaja sobre el estadounidense Sean Quinn, mientras que el ciclista checo Mathias Vacek ocupa la tercera posición, a tres minutos y 50 segundos del líder.
Una etapa en gran parte sin incidentes parecía abocada a un sprint en grupo rutinario, con el francés Baptiste Veistroffer, del Lotto Intermarché, como único ciclista que pasó un tiempo significativo en cabeza tras lanzar una escapada en solitario.
Sin embargo, el panorama de la carrera cambió de forma drástica a 5,3 kms de la meta, cuando una caída dividió al pelotón y desbarató los trenes de lanzamiento de varios equipos de cara al sprint final.
Kooij aprovechó el caos, emergiendo del reducido grupo de cabeza para hacerse con la mayor victoria de su carrera, mientras que muchos de los favoritos para la general se quedaron en la persecución.
La ruptura acabó creando una diferencia de 14 segundos entre el grupo de cabeza y el pelotón perseguidor, pero tuvo poco impacto en la lucha por el maillot amarillo, ya que los principales aspirantes a la general terminaron todos juntos.
(Escrito por Karan Prashant Saxena en Bengaluru; editado en español por Carlos Serrano)
