Lionel Messi se pronunció por primera vez públicamente después de la muerte de su padre, Jorge Messi. El capitán de la Selección Argentina publicó un extenso mensaje a través de su cuenta oficial de Instagram (@leomessi) y allí aportó detalles de cómo fueron los últimos días de una de las personas más importantes de su vida. Con un posteo en el feed con una imagen juntos más una extensa despedida, el astro de Inter Miami aportó un mensaje desgarrador en todo sentido.
El delantero rosarino de 39 años abandonó su ciudad natal durante la noche del martes 11 de agosto y ya se instaló en Miami, Estados Unidos, para reincorporarse de a poco al plantel bajo las órdenes de su compatriota Ángel Guillermo Hoyos. Antes de volver a las canchas, con fecha incierta todavía, dejó en claro para sus 515 millones de seguidores en Instagram que la pasó muy mal por la salud de su papá durante el Mundial 2026.
El primer mensaje de Lionel Messi completo, luego de la muerte de su padre Jorge
Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo, o mejor dicho, no quiero caer. Se me hace muy difícil imaginarme que ya no te voy a ver más, que no vamos a hablar más. Sé que estabas sufriendo y que es lo mejor, pero te fuiste muy pronto. Todavía nos quedaba mucho por disfrutar juntos.
Tanto me pedías que juegue el último Mundial y días antes de empezar fue cuando peor te pusiste. Era la primera vez que no ibas a estar en un torneo, pero mamá me decía que ibas a estar mejor y que ibas a estar bien para poder viajar. Yo te decía que íbamos a llegar a la final así podías viajar.
Cada vez que terminaba un partido esperaba y extrañaba tu mensaje. Ahí me di cuenta de que la situación era fea de verdad. Así y todo, no dejaba de pensar en llegar lo más lejos posible, para darte tiempo y que me vieras un partido. Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca me pude sentir bien.
Cuando llegué creías que habíamos perdido la final por penales. No pudimos hablar de nada de todo lo que pasó. No pudiste disfrutar nada. No fuimos campeones, pero no sabés cómo disfrutamos cada partido. Una vez más, tenías razón: tenía que estar y jugarlo.
Te cuento esto porque fue lo único que no pudimos hablar, porque todo lo demás ya lo sabés. Hablábamos todos los días y nos veíamos cuando se podía por mis compromisos.
No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más. Estuviste al lado mío desde el principio, faltaba tan poquito para el final. ¿Por qué no aguantaste ese poquito más y terminábamos juntos?
Sé que tu felicidad era ver bien a tu familia, a tu mujer, a tus hijos y, sobre todo, sin que se me enteren los otros, verme jugar a mí...
Desde chiquito siempre fue así. Me llevabas a todos los entrenamientos apenas llegabas de trabajar. A muchos me llevaba mamá porque vos estabas trabajando.
Obviamente, a los partidos no faltabas a uno. Cómo sufrías viéndome y cómo disfrutabas, aunque nunca me regalabas muchos elogios.
Fuiste papá, amigo y representante. Siempre eras la persona que tenías que ser en cada momento y nunca te equivocaste en nada. Más allá de algunos reproches o peleas, siempre tenías razón. Al final se terminaba dando como vos decías.
Te voy a extrañar mucho, pero siempre vas a estar presente, y sobre todo en la educación de mis hijos, porque les enseño y los educo como ustedes lo hicieron conmigo.
Descansá en paz y cuidanos desde arriba como lo hacías acá. Gracias por todo.
Te amo, pa.
El agradecimiento de Messi por el respeto luego de la muerte de su papá
Quiero agradecer de corazón todo el cariño, el respeto y la enorme consideración que tuvieron conmigo y con mi familia en este momento tan doloroso por la partida de mi papá.
Gracias por acompañarnos, por cada mensaje, cada gesto y, sobre todo, por respetar nuestro dolor y nuestra intimidad.
Jorge Messi, padre, agente y clave en la carrera de Lionel
No solamente se trató del papá del mejor jugador de la historia, sino también del representante y quien lo acompañó en los momentos difíciles de su impresionante trayectoria profesional. Cuando "La Pulga" se fue a vivir a Barcelona a los 13 años lo acompañó Jorge, al igual que cuando trabajaba para que no les faltara nada a él ni a sus hermanos.
Jorge era empleado de la empresa siderúrgica y metalúrgica Acindar de Rosario (Santa Fe), antes de que Lionel llegara a transformarse en una estrella global con millones de fanáticos. En dicha compañía, ocupaba un rol directivo dentro de la industria mientras financiaba y acompañaba los primeros pasos de su hijo en el club de barrio Grandoli y en las inferiores de su amado Newell's.
Además de respaldar a su hijo para que siguiera jugando al fútbol y ayudarlo para conseguir las pruebas en la "Lepra" y River, por ejemplo, convenció a su esposa Celia María Cuccittini. Es que ella no estaba tan decidida de que "Leo" fuera deportista, sino que prefería que estudiara y terminara la secundaria en el colegio.
El 17 de septiembre del 2000 fue un quiebre absoluto en la vida de la familia: con sólo 13 años, Lionel se fue a probar a Barcelona. Viajó con Jorge y el representante de aquel entonces, Fabián Soldini. El traslado, con una escala previa en la capital Madrid, fue organizado con la mediación de Josep Maria Minguella y Horacio Gaggioli, hombres del Barcelona, y se hospedaron temporalmente en el Hotel Plaza de la Ciudad Condal en España.
Posteriormente, en marzo de 2001, las cualidades del astro rosarino en las prácticas en la Ciudad Deportiva del "Blaugrana" hicieron el resto. Obviamente quedó preseleccionado en las divisiones inferiores del club catalán y el zurdo se mudó definitivamente a España, ahora sí, junto al resto de su familia: su madre Celia y sus hermanos Rodrigo, Matías y María Sol. Pocos meses después de aquel suceso, Lionel directamente eligió a Jorge como agente y empezó una historia impactante que lo llevó a ser considerado el mejor futbolista de la historia.
