La escandalosa decisión de la FIFA de suspender la sanción al delantero estadounidense Folarin Balogun y permitirle jugar contra la Selección de Bélgica por los octavos de final del Mundial 2026 traspasó el plano deportivo. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se metió en el caso y aseguró que "revertir la decisión fue lo correcto". Además, deslizó la posibilidad de llevar el conflicto dentro de la cancha a la próxima cumbre de la OTAN, transformando un reclamo arbitral en el próximo punto de agenda: "Tal vez estén buscando provocar un incidente internacional. No lo sé. Quizás saquemos el tema mañana en la OTAN, cuando estemos allí con los belgas y el resto de los miembros", afirmó.
Balogun, figura y goleador de la selección de Estados Unidos en la Copa del Mundo, no completó el encuentro ante Bosnia y Herzegovina tras recibir una tarjeta roja que cambió el panorama de uno de los equipos anfitriones. El atacante del Mónaco fue a disputar una pelota dividida contra el defensor Tarik Muharemovic. Si bien el jugador bosnio logró ganar la posición, el estadounidense terminó raspándolo con su pierna derecha, cometiendo un duro planchazo que dejó al rival tirado en el suelo.
Sin embargo, lo más polémico está en que la organización del Mundial no le quitó la roja al delantero, sino que dejó la sanción "en suspenso" por un año. Trump confirmó este lunes que le pidió personalmente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que revisara la tarjeta. “Lo único que hice fue pedir una revisión. No dije: ‘Tienen que hacer esto’”, dijo el mandatario republicano desde el Despacho Oval. Además, señaló que “no creía que fuera una falta” y se refirió al incidente como “dos tipos corriendo a toda velocidad que chocaron de casualidad”. A su vez, puso en duda la integridad del árbitro brasileño Raphael Claus, diciendo que era “un poco sospechoso”, y animó a los periodistas a “investigar sus antecedentes”
En la previa al encuentro por los octavos de final, Rubio cargó contra el próximo rival de la selección que dirige Mauricio Pochettino: "Y si eres Bélgica, ¿por qué querrías jugar y ganar un partido, para luego encontrarte con que todo el mundo argumenta que no ganaste realmente porque su mejor jugador no estaba en el campo durante el encuentro?".
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Además, siguió la línea del mandatario estadounidense sobre quitarle responsabilidad al delantero por su accionar y lanzó: "Obviamente, hay mucho revuelo en torno a esto... No pretendo ser un experto en fútbol, pero todas las personas entendidas en la materia con las que he hablado coinciden en que el jugador ni siquiera estaba mirando hacia abajo; no es que supiera exactamente dónde estaba pisando".
La selección de Bélgica es la principal afectada por esta polémica, ya que este lunes por la noche se enfrentará a Estados Unidos. La Real Federación Belga de Fútbol (RBFA) apeló la decisión y cuestionó la elegibilidad de Balogun para el próximo partido. El Comité de Apelación de la FIFA declaró inadmisible la solicitud presentada por no ser la federación belga parte en el proceso.
La defensa de Infantino y el comunicado de la UEFA
En medio de la polémica, el presidente de la FIFA, Gianni infantino, publicó este lunes un comunicado en redes sociales que echó más leña al fuego. "Los órganos judiciales de la FIFA son independientes. Actúan con autonomía, aplican el Código Disciplinario de la FIFA y resuelven los casos basándose en la normativa aplicable y en los hechos concretos que se les presentan. Su independencia es esencial para la credibilidad y la integridad del fútbol, y debe respetarse siempre", escribió Infantino.
Por su parte, la UEFA calificó como "inaudita, incomprensible e injustificable" la decisión y aseguró que la integridad y la credibilidad del Mundial se ponen en juego al no cumplir las reglas. En un durísimo comunicado, el máximo organismo rector del deporte en Europa señaló que "el fútbol, como cualquier otro deporte, se basa en reglas que son el pilar de una competición justa, honesta y transparente".
Aunque "a veces las reglas están abiertas a interpretación", "la suspensión automática de un mínimo de un partido tras recibir una tarjeta roja no es una opción discrecional y no requiere la decisión de un órgano competente para aplicarse".
Efecto Balogun: Francia e Inglaterra buscan que la FIFA retire las tarjetas a sus jugadores
La Selección de Francia se hace eco del caso de Balogun y apeló ante la FIFA para que le retiren la amonestación a una de sus tantas figuras en ataque. El combinado dirigido por Didier Deschamps sufrió para dejar en el camino a Paraguay en los octavos de final, partido en el que recibió la tarjeta Michael Olise.
El mediapunta de Bayern Munich, de 24 años y nacido en Inglaterra, fue sancionado en el choque con el elenco de Gustavo Alfaro. No obstante, disconformes con esta pena, desde la FFF (Federación Francesa de Fútbol) protestaron porque pretenden que le retiren dicha amarilla al crack que suele acompañar a Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé y Bradley Barcola en una ofensiva gala de lujo.
El escándalo tampoco pasó desapercibido en Inglaterra. Luego de vencer este domingo por 3-2 al seleccionado de México en el Estadio Azteca, el conjunto dirigido por Thomas Tuchel se quedó sin uno de sus defensores titulares de cara al duelo de cuartos de final ante Noruega. Jarell Quansah, que fue titular en el lateral derecho ante la anfitriona, metió un planchazo y provocó la primera expulsión directa de un inglés en un Mundial desde Wayne Rooney en 2.006.
El diputado laborista Noah Law le pidió a Infantino que retrase la sanción por tarjeta roja hasta después de la Copa del Mundo. Law destacó que la integridad del torneo depende de que las reglas se apliquen por igual a todas las naciones participantes. En ese sentido, argumentó que no se podría justificar que un jugador se beneficie de una suspensión diferida mientras que otro, en circunstancias prácticamente idénticas, no reciba el mismo trato.
