La final entre Marruecos y Senegal por la Copa Africana de Naciones terminó en escándalo, después de un penal sancionado por el árbitro Jean-Jacques Ndala en el último minuto de tiempo adicional. El referí cobró una infracción dentro del área de El Hadji Malick Diouf sobre Brahim Díaz a la salida de un córner tras chequear en el VAR, una decisión que causó la indignación de los jugadores senegaleses que, apoyados por su entrenador Pape Thiaw, se fueron del terreno de juego y amenazaron con abandonar el duelo.
Minutos después, gracias a la intervención de Sadio Mané, el equipo regresó a la cancha para terminar el encuentro y la locura continuó sobre el césped: el mismo Díaz se hizo cargo de la ejecución, pero quiso picar el tiro y Edouard Mendy le adivinó la intención, por lo que el cotejo se fue al tiempo extra. En el minuto cuatro de los primeros 15 minutos, Pape Gueye definió desde afuera del área tras una gran acción colectiva y con un disparo implacable venció la resistencia de Bono para poner el 1 a 0 a favor de Senegal.
Video: el fallo de Brahim Díaz en el penal y el gol de Pape Gueye para el 1 a 0 de Senegal
El resumen de la increíble victoria de Senegal en la final de la Copa Africana de Naciones
El encuentro vivió momentos de tensión y escándalo en los instantes finales de la etapa regular luego de que el entrenador de los verdes, Pape Thiaw, decidiera retirar a sus jugadores del terreno de juego por su disconformidad con las decisiones arbitrales. A los 47 minutos del segundo tiempo y con el partido a punto de finalizar, Senegal había conseguido adelantarse en el marcador y quedar al borde de la gloria, pero el encargado de impartir justicia decidió invalidar el tanto por una supuesta falta previa dentro del área.
Poco tiempo después, el VAR intervino para llamar al juez principal con el objetivo de que revise un posible penal a favor de Marruecos por una posible sujeción sobre Brahim Díaz. Luego de revisar la jugada, el árbitro terminó convalidando lo expuesto por el VAR y sancionó la pena máxima para el seleccionado marroquí, decisión que desató el enojo en todo el plantel senegalés. Tanto fue el malestar con la sanción del colegiado que el Pape Thiaw solicitó a sus jugadores que se retiren del campo de juego a modo de protesta por su disconformidad con las decisiones arbitrales.
Finalmente, los jugadores senegaleses retornaron a la cancha y el arquero Édouard Mendy se dispuso a pararse bajo los tres palos. El guardameta detuvo el remate desde los doce pasos del propio Díaz y mantuvo la igualdad sin goles en el marcador. Ya en tiempo extra, en un contragolpe bien ejecutado, Senegal recuperó la pelota en mitad de cancha y rápidamente dispuso a Pape Gueye para correr; el centrocampista del Villarreal corrió con el balón controlado y sacó un potente zurdazo que venció al arquero Yassine Bounou.
