Mbappé deja de lado el "yo" y antepone la gloria del Mundial a los récords personales

23 de junio, 2026 | 13.56

Kylian Mbappé se está acercando a uno de los récords goleadores más codiciados del fútbol, pero el capitán de Francia insiste en ‌que los hitos individuales palidecen ‌ante la perspectiva de que Les Bleus levanten su tercer trofeo del Mundial.

El doblete de Mbappé en la victoria 3-0 del lunes ante Irak impulsó a Francia a los dieciseisavos de final, al tiempo que elevó su cuenta goleadora en Mundiales a 16 tantos, igualando al exdelantero alemán Miroslav Klose y situándose a solo dos tantos del récord histórico de Lionel Messi, conseguido en la misma jornada.

Sin ​embargo, el jugador de ⁠27 años, que ha marcado 60 goles en 100 partidos internacionales, ha restado ‌importancia en repetidas ocasiones a los logros individuales, planteando el ⁠torneo como una misión colectiva más que como ⁠una meta personal.

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"Jugaría todo el Mundial sin marcar si Francia ganara el trofeo", dijo Mbappé antes del torneo, una afirmación que ha cobrado cada vez más relevancia ⁠a medida que la atención se ha desplazado de sus goles a ​su liderazgo.

Esas cualidades quedaron patentes ante Irak. Todo en ‌Mbappé, su lenguaje corporal, la participación en ‌las tareas defensivas y el apoyo a sus compañeros, reflejaba la imagen de ⁠un hombre con una misión.

Destacó el apoyo a su compañero Ousmané Dembélé. Con el delantero del PSG en el punto de mira tras un comienzo discreto en el torneo, Mbappé celebró de forma ostensible el gol de última hora ​de su compañero.

Dembélé ‌había dado antes la asistencia para el segundo tanto de Mbappé, renunciando a una oportunidad de disparo para habilitar al capitán de Francia, quien señaló a su compañero antes de celebrar el gol.

El apoyo ha sido recíproco. A principios del torneo, Dembélé defendió con vehemencia a ⁠Mbappé frente a las críticas sobre su liderazgo y su difícil temporada en el Real Madrid, calificando los ataques contra su capitán de "muy, muy injustos" e insistiendo en que seguía siendo un líder dentro de la plantilla.

El vestuario de Francia parece unido en torno a un capitán cuya influencia va ahora más allá de sus goles y, en lo que respecta a la búsqueda del récord de Messi, Mbappé sigue centrado en el ‌colectivo.

"No hay ninguna saga (con Messi). Leo también ha marcado, marca y siempre marcará", dijo Mbappé. "No miro lo que hace él, porque si no, tendría que hacer más. Solo me fijo en mi equipo. Cuando marcas goles, te acercas a ese ámbito, pero repito: para mí es más importante ver nuestra progresión".

Mbappé sigue siendo el eje central ‌de una de las líneas de ataque más temidas del torneo, pero con Dembélé, Michael Olisé, Désiré Doué, Bradley Barcolá y Rayan Cherki, todos ellos capaces de decidir partidos, ‌las esperanzas de Francia ⁠pueden depender tanto de su capacidad para sacar lo mejor de quienes le rodean como de su propio acierto ante la ​portería.

Si Mbappé se marcha de Norteamérica con el título mundial y el récord de goles, sería el doblete perfecto. Por ahora, sus acciones sugieren que se conformaría de buen grado solo con el trofeo.

Con información de Reuters