Neymar aspira a despedirse a lo grande en el Mundial con Brasil pese a mala racha en lo físico

01 de junio, 2026 | 09.54

Más ​que un volver a empezar, el Mundial para Neymar será una despedida: una última actuación en el escenario más importante del fútbol tras una carrera llena de ‌brillo y reveses persistentes.

Con 34 años, ‌el máximo goleador histórico de Brasil ha sido convocado por Carlo Ancelotti después de casi tres años alejado de la selección.

Su puesto, no obstante, ya pendía de un hilo en la primera sesión de entrenamiento del equipo la semana pasada, a la que no pudo asistir debido a unas pruebas que revelaron una lesión en la pantorrilla.

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Su último partido con la selección brasileña fue en 2023, cuando sufrió una grave lesión de rodilla ante Uruguay ​en un partido de clasificación ⁠para el Mundial.

Desde aquella noche de octubre, Neymar ha estado de baja durante más ‌de 600 días debido a una serie de lesiones sufridas entre ⁠su etapa en Arabia Saudita y Brasil, adonde regresó ⁠el año pasado al Santos, en un intento por relanzar su carrera.

Su lucha por recuperar el ritmo y su toque mágico en el campo se ha visto eclipsada por más ⁠lesiones y nuevas controversias.

Este año suma seis goles y cuatro asistencias en 15 ​partidos, cuidadosamente gestionados y sin haber jugado nunca más de cuatro ‌encuentros consecutivos desde que regresó tras otra ‌operación de rodilla en febrero.

Su inclusión en la convocatoria de Ancelotti ha desatado un ⁠intenso debate en Brasil. Cuando el técnico italiano subió al escenario del Museo del Mañana de Río de Janeiro el 18 de mayo para anunciar la lista de convocados, la tensión era palpable hasta que se mencionó el nombre de Neymar y la multitud ​estalló de júbilo ‌como si se hubiera marcado un gol en el último minuto.

Ancelotti optó tanto por el romanticismo como por la razón, al convocar al ídolo histórico del país en la conformación de un equipo de alta intensidad para los pentacampeones del mundo.

Sus compañeros de plantilla han apoyado públicamente el regreso de Neymar, ⁠pero los aficionados siguen divididos entre la lealtad y la preocupación por si su cuerpo aún puede estar a la altura de su imaginación.

Sería su cuarto Mundial, un torneo que ha marcado su turbulenta trayectoria.

En 2014, con Brasil jugando como local, marcó cuatro goles en cinco partidos antes de que una lesión de espalda tras un choque con un rival anmte Colombia le impidiera jugar la semifinal ante Alemania, que terminó con una derrota 7-1.

En 2018, llegó al Mundial con dudas ‌sobre su estado físico tras una lesión en un pie sufrida en el Paris Saint-Germain, y no pudo evitar la derrota de Brasil ante Bélgica en los cuartos de final.

En 2022, impulsado por su buen rendimiento en el PSG, las esperanzas volvieron a ser altas, pero una lesión de tobillo contra Serbia interrumpió su campaña antes de que una derrota en la tanda ‌de penales frente a Croacia pusiera fin de nuevo a la participación de Brasil en cuartos de final.

Ahora, Neymar está lejos de su mejor momento y se enfrenta a un dilema táctico. Ancelotti ‌dijo a Reuters a ⁠principios de mayo que su equipo debe presionar arriba y correr sin descanso, una tarea exigente para un jugador que está recuperando su forma ​física y su confianza.

Ya sea que Neymar tenga un papel protagónico o actúe como catalizador emocional, su sola presencia cambia el ambiente.

Para bien o para mal, la historia de Brasil en 2026 volverá a llevar su nombre.

Con información de Reuters