La crisis institucional que atraviesa la FIFA no deja de profundizarse. Mientras crece el rechazo internacional al proyecto de Gianni Infantino para abrir a inversores privados parte de los derechos comerciales de los Mundiales, Carlos Cordeiro, uno de los hombres más cercanos al presidente del organismo, decidió renunciar tras cuestionar con dureza la iniciativa y advertir sobre las consecuencias que podría tener para el futuro del fútbol.
La salida de Cordeiro se produce apenas días después de que la UEFA amenazara con abandonar todas las competencias organizadas por la FIFA si prospera el proyecto conocido como FIFA Forward Enterprise (FFE), una empresa que administraría los derechos comerciales de las principales competiciones del organismo con participación de capital privado.
La carta con la que Carlos Cordeiro rompió con la FIFA
La decisión del exdirigente estadounidense sorprendió por el tono del mensaje. A través de una publicación en LinkedIn, explicó que no estaba dispuesto a acompañar una propuesta con la que nunca estuvo de acuerdo.
"Como asesor principal del presidente de la FIFA, exbanquero y apasionado del fútbol desde siempre, no puedo permanecer en silencio mientras la FIFA analiza vender una participación de la Copa del Mundo. No participé de esta propuesta y me opongo de manera absoluta", escribió el dirigente.
Para Cordeiro, la iniciativa representa un riesgo demasiado grande para el deporte. En su opinión, se trata de un mal negocio para las asociaciones miembro, para la propia FIFA y para el futuro del fútbol mundial.
Su renuncia adquiere un peso especial porque formaba parte del círculo de máxima confianza de Infantino. Incluso acompañó al presidente de la FIFA en reuniones oficiales con el mandatario estadounidense Donald Trump, el secretario de Estado Marco Rubio y otros funcionarios norteamericanos durante 2025.
Uno de los principales argumentos del ahora exasesor apunta directamente al aspecto financiero del proyecto. Cordeiro sostuvo que la FIFA no necesita desprenderse de parte de los derechos comerciales de sus competiciones porque atraviesa uno de los momentos económicos más sólidos de su historia.
Según recordó, el propio Infantino destacó recientemente que el organismo generó ingresos cercanos a los 15.000 millones de dólares entre 2022 y 2026 y que además posee importantes reservas sin registrar deudas. En ese contexto, consideró injustificable vender una parte del activo más valioso del fútbol mundial para obtener unos 4.200 millones de dólares.
También rechazó otro de los fundamentos utilizados por la conducción de la FIFA: la necesidad de incorporar inversores privados para potenciar el crecimiento comercial del organismo.
Según explicó, fueron los propios equipos comerciales de la entidad quienes consiguieron cifras récord de ingresos durante los últimos años y entiende que cuentan con la experiencia suficiente para continuar desarrollando el negocio sin recurrir a capitales externos.
Las preguntas que, según Cordeiro, nadie respondió
Uno de los pasajes más duros de la carta apunta contra la falta de información que rodea al proyecto. El exasesor aseguró que todavía existen interrogantes centrales que nunca fueron respondidos por la conducción encabezada por Infantino.
Entre ellos mencionó por qué se impulsa el acuerdo en este momento, cuáles serán los mecanismos de control, quiénes serán los verdaderos beneficiarios, cómo será la gobernanza de la nueva empresa y qué obtendrán realmente los inversores privados a cambio de su participación. Además, cuestionó los plazos fijados para la aprobación del proyecto.
Según explicó, las federaciones nacionales apenas disponen de unas pocas semanas para tomar una decisión que podría modificar para siempre el modelo económico del fútbol internacional. "Esa no es una forma responsable de decidir el futuro del fútbol mundial", sostuvo.
La crisis también impacta en el futuro de Gianni Infantino
La renuncia llega en un momento particularmente delicado para el presidente de la FIFA. Las próximas elecciones del organismo están previstas para 2027 y Gianni Infantino ya confirmó públicamente que buscará un nuevo mandato. Sin embargo, el conflicto generado por el proyecto de privatización parcial de los derechos comerciales comenzó a erosionar respaldos que hasta hace pocos días parecían incondicionales.
En el cierre de su mensaje, Cordeiro dejó una reflexión que apunta directamente al debate que atraviesa hoy a la FIFA. "La responsabilidad de la FIFA no consiste en maximizar ingresos comerciales a cualquier precio, sino en proteger y fortalecer el fútbol para las próximas generaciones. Cuando ambos objetivos entran en conflicto, el fútbol debe prevalecer", afirmó antes de confirmar su renuncia con efecto inmediato.
