Los incendios en La Patagonia, que azotan a Chubut, reactivaron un recuerdo imborrable y una voz que todavía resuena. A mediados de los 90', en medio de una devastadora crisis ambiental en Bariloche, Diego Armando Maradona alzó la voz con una denuncia directa y sin rodeos. Sus palabras, calificando como “criminal” la quema de bosques, volvieron a viralizarse y cobran nueva vigencia frente a los focos activos en zonas del sur argentino.
El avance del fuego en distintas regiones del sur del país, especialmente en en las laderas del Lago Epuyén, provincia de Chubut, volvió a encender las alarmas ambientales y sociales. En ese preocupante contexto, resurgió un testimonio que forma parte de la memoria colectiva: la defensa que Diego hizo de los bosques patagónicos durante los incendios de 1996.
Aquel año, Bariloche sufrió uno de los peores desastres ecológicos de su historia, con más de 15.000 hectáreas arrasadas por el fuego. Maradona se encontraba en la ciudad realizando la pretemporada tras su regreso a Boca Juniors y fue testigo directo de un paisaje devastado.
La escena que encontró Maradona y la crítica sin rodeos
“El Diego”, fiel a su personalidad, no esquivó el tema. Frente a la magnitud del daño ambiental, apuntó contra la gestión nacional de entonces y, en particular, contra María Julia Alsogaray, secretaria de Recursos Naturales y Ambiente Humano. Con su estilo frontal, exigió prevención, recursos y una respuesta concreta del Estado.
Mientras más de cincuenta bomberos y brigadistas combatían las llamas, Maradona reclamó aviones hidrantes, personal capacitado y planificación. No se trató de una declaración aislada: fue un llamado de atención en medio de una emergencia que superaba cualquier disputa política.
“Es criminal”, la frase que se volvió viral
El fragmento que hoy vuelve a circular en redes sociales condensa el espíritu de su postura. “Hay que pelear por una prevención para que tengamos aviones, para que tengamos gente, todo lo que hace falta para apagar los incendios, porque es criminal cuando se quema”, expresó Maradona.
La frase, contundente y directa, se resignifica cada vez que el fuego avanza sobre los bosques de la Patagonia. En tiempos donde el debate ambiental gana centralidad, aquellas palabras adquieren una fuerza renovada. Lejos de hablar como una figura deportiva, Diego expuso una preocupación profundamente humana. En sus declaraciones, mencionó incluso a sus hijas y el deseo de mostrarles un paisaje verde y vivo, no árboles quemados.
“Yo quiero venir con mi familia, mostrarle lo lindo que es el paisaje”, dijo, dejando en claro que su reclamo no apuntaba a buscar culpables, sino a evitar que la tragedia se repitiera. Una mirada que hoy dialoga directamente con las discusiones actuales sobre prevención y políticas ambientales.
El trasfondo político y social de la denuncia
La figura de Alsogaray ya estaba envuelta en fuertes cuestionamientos públicos. En Bariloche, vecinos habían reunido más de 20.000 firmas denunciando su ausencia y la falta de respuestas ante la emergencia ambiental. A esto se sumaba una imagen que había quedado grabada en la opinión pública: la tapa de la revista Noticias donde la funcionaria aparecía con un tapado de piel, convertida en símbolo de una gestión duramente criticada en materia ambiental. Ese contexto amplificó el impacto de las palabras de Diego.
De Bariloche a Chubut: una advertencia que sigue vigente
Aunque aquellas declaraciones se dieron hace casi tres décadas, el paralelismo con los incendios actuales en la Patagonia, especialmente en Chubut, resulta inevitable. La falta de recursos, el recorte al presupuesto para la prevención y emergencias de incendios y la respuesta estatal vuelven a estar en el centro de la escena. El video de Maradona circula nuevamente como una advertencia temprana, una voz que anticipó los peligros de la motosierra y el achicamiento extremo del estado.
