El presidente de San Lorenzo, Marcelo Culotta, rompió el silencio acerca del apriete de la barrabrava al plantel profesional comandado por Néstor "Pipo" Gorosito. La semana pasa, un grupo de violentos de una facción de La Gloriosa Butteler ingresó a la Ciudad Deportiva para intimidar a los futbolistas luego de la derrota frente a Huracán en el clásico en el Nuevo Gasómetro, con el entrenador alejado al comienzo ni dirigentes presentes en el lugar.
Unos días después y con un mejor ambiente por la victoria por 1-0 ante Unión de Santa Fe como local, el mandamás del "Ciclón" fue entrevistado por Radio La Red (AM 910). Al respecto de este tema, quien estará al frente del club de Boedo hasta diciembre del 2027 quiso llevar tranquilidad y poner paños fríos, antes de la visita a Estudiantes de Río Cuarto en Córdoba en el próximo compromiso el viernes 21 de agosto desde las 20.
Culotta, presidente de San Lorenzo, sobre la apretada de la barrabrava: "No pasó a mayores"
Sobre esta incómoda situación vivida en la Ciudad Deportiva de la institución azulgrana en el Bajo Flores, el titular del "Cuervo" manifestó: "Nosotros, como dirigentes, nos mantuvimos al margen. Estuvimos en reuniones permanentes ese día, por otros temas". Igualmente, aclaró: "Por lo que me enteré, luego hablé con algún componente que estuvo allí, es que tenían pautado algunos hinchas hablar con el técnico, con el plantel, y no más que eso...".
"Sé que no pasó a mayores, por supuesto, ahí se tomó la intervención correspondiente", comunicó Culotta desde San Lorenzo. El directivo añadió que "eso ya se charló bien la semana pasada, con los hinchas que se presentaron para hablar con el plantel". El mandamás del "Santo" completó: "¿Que no fue una charla amistosa? Seguramente que no... Vino después de un tema que fue después de la derrota con el clásico rival. Entiendo la bronca que sienten todos los hinchas, como la siento yo como presidente".
MÁS INFO
Qué les dijeron los barras a los jugadores de San Lorenzo durante la apretada
De acuerdo con la información de ESPN, TyC Sports y los medios partidarios, unos 50 violentos de la facción de la hinchada, denominada La Gloriosa Butteler, ingresaron en la Ciudad Deportiva del club para exigirles "compromiso con la camiseta" a los jugadores. El tono fue elevado y amenazante, como suele ocurrir en este tipo de casos.
"El que no quiere seguir acá, que se vaya", dispararon entre otras frases. Por si ello fuese poco, también, hubo un pedido especial para los capitanes, Nicolás Tripichio y Alexis Cuello: les exigieron que, para el día siguiente, hicieran "un listado de los futbolistas que se quieran ir".
Por otro lado, les recordaron que la hinchada "fue importante con los pibes del club, para que se les aumente el sueldo". Al entrenador Gorosito, ídolo absoluto azulgrana, se le pidió que los jugadores que aparecieran en la lista "no jueguen nunca más".
"Pipo" se mantuvo al margen durante la charla inicial y luego se sumó a la conversación en un sector apartado. Por su parte, el plantel simplemente se limitó a escuchar y no quiso interactuar con los violentos en ningún momento.
