Los Pumas no pudieron hacerse fuertes en San Salvador de Jujuy y perdieron 27-21 frente a Australia por el primer partido del Flight Centre Series Test. El equipo de Felipe Contepomi, que tuvo 17 ausencias, reaccionó en el segundo tiempo, llegó a ponerse a un punto, pero volvió a cometer errores de manejo que le permitieron a los Wallabies recuperar el control y quedarse con la victoria.
El comienzo del encuentro fue favorable para los australianos. El conjunto conducido por Les Kiss tomó rápidamente la iniciativa y encontró espacios para lastimar a la defensa argentina.
A los siete minutos, Brandon Paenga-Amosa apoyó el primer try de la tarde y puso el marcador 5-0. Los australianos continuaron presionando y volvieron a llegar al ingoal poco después, esta vez por intermedio de Max Jorgensen. Ryan Lonergan aportó la conversión y la visita pasó a ganar 12-0.
Los Pumas necesitaron algunos minutos para acomodarse, pero consiguieron responder. A los 13 minutos, una buena acción de Rodrigo Isgró terminó con Gerónimo Prisciantelli apoyando la ovalada. Santiago Carreras convirtió y Argentina quedó a tiro: 12-7.
La reacción, sin embargo, no fue suficiente para cambiar la dinámica. Australia volvió a encontrar el camino hacia el ingoal a los 20 minutos, cuando Fraser McReight marcó el tercer try de los Wallabies. Con otra conversión de Lonergan, el marcador quedó 19-7.
Los Pumas intentaron descontar antes del descanso y encontraron una oportunidad gracias a Joaquín Moro. El octavo aprovechó un rápido free kick y sorprendió a la defensa australiana para apoyar el segundo try del equipo.
Carreras convirtió y la diferencia se redujo a cinco puntos, pero Australia volvió a aprovechar una oportunidad sobre el final. Lonergan acertó un penal en la última jugada de la primera mitad y los Wallabies se fueron al vestuario con una ventaja de 22-14.
Ese tramo del partido terminó siendo una muestra de lo que le faltó al seleccionado argentino: capacidad para sostener los buenos momentos y evitar que el rival recuperara rápidamente la iniciativa.
Los Pumas reaccionaron, pero Australia volvió a escaparse
El segundo tiempo mostró a un equipo argentino mucho más agresivo. Los Pumas salieron decididos a buscar la remontada y estuvieron cerca de conseguir un nuevo try a través de Prisciantelli. La jugada, sin embargo, fue revisada por el TMO y finalmente anulada debido a un pase hacia adelante de Simón Benítez Cruz en la acción previa.
Argentina no bajó los brazos. Apenas tres minutos después, Boris Wenger apoyó la ovalada y Carreras convirtió para dejar el encuentro 22-21. La remontada parecía posible y el seleccionado de Contepomi había conseguido cambiar la imagen mostrada durante buena parte de la primera etapa.
Pero Australia volvió a responder inmediatamente. A los 54 minutos, Tom Hooper marcó un nuevo try y los Wallabies recuperaron una ventaja de seis puntos. Desde entonces, el conjunto oceánico consiguió controlar mejor las acciones y Los Pumas ya no encontraron la manera de volver a acercarse en el resultado.
Los oceánicos incluso llegaron nuevamente al ingoal mediante Jeremy Williams, aunque el TMO volvió a intervenir y determinó que la conquista no debía ser validada. Pero a partir del minuto 70, el conjunto visitante se mostró más entero físicamente, mantuvo la posesión y no sufrió riesgos mayores, a pesar de que Argentina buscó con puro amor propio.
Finalmente, los Wallabies se quedaron con el triunfo por 27-21. Un resultado que pudo haber sido todavía más amplio y que dejó a Los Pumas con varios aspectos para corregir de cara a la revancha.
Una derrota que profundiza la mala racha
El resultado en Jujuy tiene un peso especial porque Los Pumas atraviesan un 2026 irregular. Con esta caída, el seleccionado argentino acumula cinco derrotas y apenas una victoria en lo que va del año, conseguida frente a Gales.
Además, el partido tuvo una particularidad para Contepomi. Debido a la falta de 17 jugadores por lesión o descanso, el entrenador pudo repetir por primera vez durante su ciclo la misma formación titular en dos partidos consecutivos.
La decisión buscaba darle continuidad a un equipo que venía de perder ante Sudáfrica. Sin embargo, Los Pumas nuevamente no consiguieron controlar el desarrollo del encuentro durante largos pasajes.
La reacción del complemento mostró que el equipo tiene herramientas para competir. El problema estuvo en la irregularidad: cuando Argentina consiguió acercarse a un punto, Australia encontró rápidamente la respuesta para volver a tomar distancia.
La revancha será en Mendoza
Los Pumas tendrán la posibilidad de cambiar la historia muy pronto. Argentina y Australia volverán a enfrentarse el 5 de septiembre en Mendoza, desde las 18, en un nuevo test match.
Será una oportunidad para corregir los errores que aparecieron en Jujuy y, especialmente, para encontrar una mayor regularidad durante los 80 minutos.
Después, el seleccionado argentino tendrá por delante una exigente serie de compromisos como visitante en noviembre. Por la primera fase del Nations Championship jugará contra Irlanda el 7 de noviembre, Italia el 14 y Francia el 21. Si logra avanzar, Los Pumas disputarán las Finales en Londres entre el 27 y el 29 de noviembre.
Del otro lado, Australia llega con una confianza muy diferente. Los Wallabies consiguieron en Jujuy su cuarta victoria consecutiva, después de superar a Italia y derrotar dos veces a Japón. Su próximo recorrido en el Nations Championship continuará con visitas a Inglaterra, Escocia y Gales.
