Quién es la esposa de Guido Rodríguez: así es Wada Ramón

Guadalupe "Wada" Ramón acompaña a Guido Rodríguez desde antes de la fama. Su particular forma de vivir los partidos, la familia que construyó junto al campeón del mundo y el proyecto que desarrolla en Europa la convirtieron en una figura cada vez más seguida en redes sociales.

14 de junio, 2026 | 08.00

Detrás de cada gran futbolista suele haber historias poco conocidas que ayudan a comprender el camino recorrido. En el caso de Guido Rodríguez, campeón del mundo con la Selección argentina y una de las figuras surgidas del fútbol nacional en la última década, una de las personas más importantes de su vida es Guadalupe "Wada" Ramón, su esposa y compañera desde mucho antes de que llegaran los éxitos deportivos.

La relación entre ambos comenzó cuando el mediocampista todavía estaba lejos de convertirse en una figura reconocida. Oriundos de Sáenz Peña, en el partido bonaerense de Tres de Febrero, se conocieron el 7 de julio de 2012 en un boliche. Desde entonces, construyeron una historia de amor que atravesó mudanzas, desafíos profesionales y la consolidación de una familia ensamblada que hoy vive en Europa.

La familia que formaron junto a Guido Rodríguez

La historia de la pareja sumó un nuevo capítulo en marzo de 2024 con el nacimiento de Renata, la primera hija en común de ambos. La llegada de la beba consolidó aún más un vínculo que ya llevaba más de una década de crecimiento constante.

Sin embargo, la familia ya estaba conformada por otro integrante fundamental. Rodríguez es padre de Francesca, nacida en 2013, con quien Wada construyó una relación cercana dentro de una dinámica familiar ensamblada.

Guido Rodríguez, Guadalupe Ramón y sus hijas.

En la actualidad, la familia comparte su vida entre compromisos deportivos, proyectos personales y la crianza de las dos niñas, lo que mantiene un perfil relativamente bajo pese a la exposición que implica la carrera internacional del futbolista.

De acompañar a un campeón del mundo a construir una marca propia en Europa

Instalada en España junto a Rodríguez, Wada Ramón desarrolló una faceta empresarial que ganó protagonismo en los últimos años. En 2021 fundó PHY-SI junto a su hermana Macarena, una marca de indumentaria deportiva inspirada en un estilo de vida consciente, el movimiento y la conexión con la naturaleza.

La propuesta se diferencia por utilizar materiales naturales y reciclados, además de incorporar experiencias vinculadas al bienestar como clases de yoga, encuentros deportivos y actividades orientadas al equilibrio físico y emocional.

Guido Rodríguez y Guadalupe Ramón.

En las últimas semanas, la empresaria decidió ampliar el alcance de su proyecto con el lanzamiento de un podcast propio, una iniciativa que busca generar un espacio de reflexión y conexión con su comunidad.

Una identidad propia más allá del fútbol

Si bien su nombre suele aparecer asociado a Rodríguez, Wada Ramón logró construir una identidad pública vinculada al emprendimiento, la creatividad y el bienestar. Su marca, sus contenidos y ahora también su podcast muestran una faceta distinta a la tradicional figura de acompañante de un deportista profesional.

Con una comunidad en crecimiento y proyectos que combinan moda, sustentabilidad y desarrollo personal, la esposa del campeón del mundo amplía orizontes mientras mantiene el perfil familiar que la caracteriza desde aquellos primeros años en Tres de Febrero, cuando la historia con Rodríguez recién comenzaba. 

La particular cábala de Wada Ramón cuando juega Guido Rodríguez

Si bien suele mostrarse cercana y acompañar a su marido en cada uno de los desafíos deportivos, Wada Ramón tiene una costumbre que sorprendió a muchos fanáticos del fútbol.

En una entrevista radial, la empresaria reveló que evita mirar a Rodríguez cuando tiene la pelota, tanto en los partidos de la Selección argentina como en los de su club. Lejos de vivir los encuentros con tranquilidad, confesó que los sigue con una mezcla de nervios, superstición y ansiedad.

Según contó, cuando el mediocampista entra en acción desvía la mirada e incluso llega a gritarle desde la tribuna. La situación se volvió una especie de ritual personal que mantiene desde hace años y que ya forma parte de las cábalas familiares. "Si lo miro, lo reto", llegó a reconocer entre risas.